La reina Sonia de Noruega se ha trasladado hasta Málaga para vivir una de las jornadas más esperadas de las últimas semanas. Un momento de especial distensión con el que ha querido dar inicio a esta nueva agenda internacional en territorio nacional, pues se trata del primer viaje que realiza tras la muerte del rey Harald. Ha sido en el Museo Picasso donde se ha dado cita con algunos de los nombres más destacados del arte, donde además, ha querido tomar la palabra para mostrar su amor por España, así como por el artista que hoy ha tomado relevancia en la inauguración de la exposición Edvard Munch. Un discurso donde además también ha querido mostrar su solidaridad en relación al accidente sucedido en Urda, Toledo, y en el que, a consecuencia del luto establecido en el país, se ha cancelado la cena de gala que había prevista en el enclave malagueño.
La llegada de la reina Sonia
Ha sido alrededor de las 20:00 horas cuando ha dado inicio el acto más especial de esta nueva vida de la reina viuda de Noruega, pues se trata del primer viaje que la madre de Haakon VIII realiza desde la muerte de su marido. Un momento de especial delicadeza en el que ha querido tener en cuenta sus raíces, su infancia, y también unas palabras de consuelo. Como decíamos, la reina ha comenzado sus palabras visiblemente conmovida por la actualidad de nuestro país, agradeciendo la acogida antes de recordar la tragedia: "Permítanme, en primer lugar, decir que me entristeció profundamente enterarme del terrible accidente de tren ocurrido ayer cerca de Toledo. Mis pensamientos están con quienes han perdido a sus seres queridos, con sus familias y amigos, y con todos los afectados por este trágico suceso", ha expresado con emoción, hasta llegar a enviar su pésame más sentido: "Quisiera expresar mis más sentidas condolencias y mi más profundo pésame a todos los que están de duelo en este momento tan difícil". Un hecho que ha provocado que su visita también se vea afectada, pues la cena de gala que había prevista ha sido cancelada.
Asimismo, la abuela de la princesa Ingrid ha querido vincular su presencia en este acto a sus propias raíces y a su faceta como creadora, pues como ha reconocido con cercanía sobre la huella que ambos maestros han dejado en su vida: "En Noruega aprendemos sobre Munch desde una edad temprana, y su arte ha sido un compañero constante a lo largo de toda mi vida, tanto en lo personal como en mi condición oficial. Así, mientras que Munch ha sido una presencia constante, Picasso se ha abierto paso de vez en cuando en mi hogar y, tal vez, incluso en mi propia obra", subrayando que, de Picasso a Munch y de Noruega a España, el arte demuestra que "las conversaciones más profundas no entienden de fronteras ni de generaciones". Unas palabras con las que, sin duda, ha querido establecer una conexión más que especial en este momento tan delicado, pues no hay que olvidar que se acaban de cumplir dos meses del fallecimiento del que ha sido el amor de su vida.
Fue el pasado mes de agosto cuando la reina se enfrentó a la pérdida de su marido, un acontecimiento que, inevitablemente, ha cambiado su vida de forma drástica. Ahora se ha convertido en uno de los apoyos más fieles de su hijo, el rey Haakon, quien ha querido mantener el título de reina para su madre, aunque eso sí, retirándole el tratamiento de Majestad. Aun así, su agenda se va adaptando poco a poco a esta nueva posición que, sin duda, supone un cambio importante en su vida.







