Las royals son prescriptoras de tendencias de excepción. A pesar o gracias al protocolo, inspiran los peinados, cortes y colores de pelo más elegantes sin perder por ello un ápice de modernidad. Un ejemplo reciente es la trenza boho que Amalia de Holanda ha llevado a una cena de gala en el Palacio Noordeinde, un look romántico y muy femenino que según la experta Ilaria Picciau sienta bien a cualquier edad: "En mujeres jóvenes refuerza ese aire fresco y espontáneo. A partir de los 40 o 50 también funciona muy bien, porque al ser deshecha no endurece las facciones". De heredera a heredera, ahora la protagonista es Ingrid de Noruega, quien acaba de estrenar cambio de look: un Butter Blonde ultranatural que consigue un rubio de bajo mantenimiento. Hemos hablado con Jose Ma Mena, experto de VeraCruzHair, para saber más de la transición más luminosa de la Princesa.
El rubio 'butter blonde' de Ingrid de Noruega
La heredera al trono noruego ha recibido a los representantes de la Operación Dagsverk (Fondo de Ayuda Internacional para Estudiantes y Académicos) en una audiencia en el castillo. Para la ocasión ha elegido una chaqueta azul marino de ribetes de grogrén acanalado y lazada en la solapa firmada por Prada, una pieza que pertenece a su madre, la reina Mette-Marit. Como complemento ideal al estilismo, ha estrenado nuevo color de pelo del que hablamos con el estilista: "Es un Butter Blond, un rubio luminoso, cálido y natural que aporta luz al rostro y suavidad al conjunto. Se combina con sombreados y difuminados en tonos naturales para conseguir un resultado elegante, multidimensional y sin contrastes excesivos".
Para recrearlo, Mena recomienda las técnicas de Color Creativo (como el balayage, el ombré o el color melting), "combinando mechas en tono butter blonde con los sombreados y difuminados para integrarlos a ambos de forma armoniosa. De esta manera, cuando el cabello crece, la transición es mucho más natural, sin cambios bruscos de color ni marcas desagradables".
Una de sus grandes ventajas según el experto de VeraCruzHair es que hablamos de una tendencia de gran versatilidad: "Puede favorecer a mujeres de diferentes edades y estilos. Las luces aportan luminosidad al rostro, suavizan las facciones y dan al cabello una apariencia más fresca y llena de movimiento. La clave está en adaptar los matices y la intensidad del rubio al tono de piel y a la base natural de cada mujer".
Y es que, como nos cuenta el especialista, "aportar luz al rostro siempre puede resultar favorecedor si se eligen los tonos adecuados. Además, con el paso de los años, el cabello natural puede perder parte de su calidez, por lo que incorporar matices luminosos ayuda a recuperar esa sensación de calidez, frescura y vitalidad". Además, nos confirma de que el color de Ingrid está de moda: "Los rubios naturales, cálidos y luminosos son una apuesta ideal para quienes buscan un resultado sofisticado, favorecedor y fácil de mantener. La tendencia se centra en crear rubios personalizados, con dimensión y transiciones suaves, que respeten la base natural del cabello y permitan que el color crezca bonito, sin marcas evidentes".
Un buen cambio que, sin embargo, no le tenía mucho que envidiar al antiguo look de la Princesa, que también era todo un acierto: "Su color anterior era un rubio oscuro, altura de tono 6, una base natural perfecta para aportar luz y dimensión al cabello", nos explica Jose Ma sobre un tono que confirma que la naturalidad, frescura y elegancia son las tres claves estéticas de Ingrid.







