Elegir el vestido perfecto para una boda suele llevarnos buena parte del tiempo que dedicamos a preparar nuestro estilismo. Buscamos inspiración, valoramos diferentes siluetas, nos probamos varios diseños y, cuando por fin encontramos el indicado, llega el momento de pensar en los complementos. Y aunque los zapatos y el bolso suelen encabezar nuestra lista de prioridades, los tocados tienen algo especial: son capaces de transformar por completo un conjunto, aportar personalidad y convertir algo sencillo en una propuesta mucho más sofisticada.
En plena temporada de bodas de otoño y con las celebraciones de invierno cada vez más cerca, estos accesorios se convierten en grandes aliados para dar un toque especial a nuestros looks, tengamos la edad que tengamos. Porque no hace falta ser madrina ni acudir a una ceremonia especialmente solemne para animarse con uno. Pero ¿qué diseños se llevarán esta temporada? ¿Qué colores favorecen más? ¿Y cómo saber si una pamela, una diadema o un tocado de mayor volumen es la elección adecuada?
Para resolver estas dudas hemos hablado con Paula Beneytez, diseñadora especializada en tocados y fundadora de Marcela & Co., que nos adelanta las tendencias para invitadas y comparte algunos consejos que merece la pena tener presentes antes de decidirnos.
¿Qué tocados se llevarán esta temporada?
"Creo que va a haber dos líneas: por un lado, maxi pamelas con flores y adornos llamativos, y por otro, tocados sin casi adornos con formas arquitectónicas y de un solo tono", explica.
Una dualidad especialmente interesante porque permite adaptar el complemento a nuestra personalidad. Por un lado, encontramos piezas con volumen, flores y detalles que atraen todas las miradas; por otro, diseños depurados en los que la silueta adquiere todo el protagonismo. Una buena noticia tanto para quienes disfrutan arriesgando con sus accesorios como para las que prefieren un estilo más discreto.
También los materiales y la paleta cromática acompañan el cambio de estación. La experta destaca "las plumas, el terciopelo, los marrones, vino, lila o dorados". Texturas y colores profundos con personalidad que resultan especialmente apetecibles durante los meses más fríos.
El secreto para que el tocado y el vestido formen la pareja perfecta
Aunque nos enamoremos de una pamela espectacular, conviene recordar que el objetivo es conseguir un estilismo equilibrado. Y eso implica decidir qué elemento queremos que destaque. "La clave está en elegir una pieza protagonista: el traje o el tocado. Si el traje es muy llamativo, optaría por un tocado más sencillo; si el traje es sencillo, me decantaría por un tocado más sofisticado", aconseja Paula.
También recomienda no dejarnos llevar únicamente por la combinación de colores. Entre los errores más habituales señala escoger tonalidades que no favorecen a quien las lleva solo porque encajan con el vestido, o elegir piezas demasiado pequeñas por miedo a llamar la atención, cuando un tamaño mayor podría resultar más favorecedor.
¿Pamela, diadema o turbante? La hora de la boda influye
Antes de decidirnos por un diseño, conviene revisar la invitación. El horario de la ceremonia dicta los complementos que podemos llevar. Según Paula, en las bodas de mañana "nos podemos poner casi de todo", desde pamelas y tocados hasta diademas con o sin velo y pillbox, esos pequeños sombreros de forma redondeada que se colocan sobre la cabeza.
Para las celebraciones de tarde, en cambio, propone diademas sin velo, turbantes y horquillas con pedrería. De hecho, llevar una pamela en una boda vespertina es uno de los errores de protocolo que continúa observando.
¿Y quién puede atreverse con un diseño de grandes dimensiones? Aunque tradicionalmente han sido las madrinas, las madres de las novias o las hermanas de los novios quienes han lucido las piezas más vistosas, la diseñadora recuerda que cualquier invitada puede hacerlo si se trata de una boda de mañana y de carácter formal.
El tocado que estiliza y puedes seguir llevando después del invierno
Más allá de las tendencias pasajeras, también existen complementos que merece la pena conservar durante años. Si tuviera que escoger uno, Paula se decantaría por un tocado en forma de plato, "ladeado, de unos 40 centímetros y adornado con raquis" —las varillas centrales de las plumas que se utilizan como elemento decorativo—, asegura. ¿El motivo? "Es elegante, estiliza y se puede usar todo el año".
Eso sí, para lucir un tocado de invitada correctamente también importa el peinado. La experta recomienda semirrecogidos, moños bajos, coletas o trenzas, y evitaría los moños altos, que pueden dificultar la colocación. Por último, si el viento amenaza, aconseja optar por una pieza de tamaño medio sujeta con diadema. Porque tan importante como encontrar un diseño bonito es poder disfrutar de la celebración sin estar pendiente de él.









