Últimamente estamos siendo testigos de un cambio de mentalidad a la hora de admitir sin vergüenza a qué tratamientos estéticos se someten las celebrities: desde el láser verde de Paula Echevarría que reduce la grasa localizada y potencia la longevidad celular; al minilifting con grasa autóloga que ha tomado Hollywood por montera con embajadoras que parecen haberse quitado 10 años de encima como por arte de magia. Kylie Jenner, quien negó durante años que se hubiera rellenado los labios con ácido hialurónico (prometía que sus labios carnosos eran obra de sus lip kits), admitía recientemente en sus redes que se había sometido a una mamoplastia: "Me hice un aumento de pecho con implantes de silicona de 445 cc, perfil moderado, colocados parcialmente debajo del músculo"; una sinceridad de la que también ha hecho gala Jennifer Lawrence en una de sus últimas entrevistas.
Como admiradora confesa de todo el 'klan' Kardashian, la ganadora de un Oscar por El lado bueno de las cosas ha seguido la estela de Kylie en su última entrevista para la publicación estadounidense The Cut, revelando que también ha pasado por una mamoplastia, en concreto, una elevación de senos o mastopexia. "Después del primero, todo volvió más o menos a su sitio. Después del segundo, nada volvió a su forma original", ha declarado sobre sus embarazos y el motivo tras su decisión: "Quiero ser una mamá sexy".
La mastopexia de Jennifer Lawrence
El objetivo de la intervención es el de elevar y reafirmar un pecho caído tras embarazos, una pérdida drástica de pecho, genética o cambios hormonales, entre otros factores. La Dra. Concepción Pinilla Lozano, especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora con consulta en Zaragoza, confirma que es una zona que cambia mucho a lo largo de la vida: "El desarrollo mamario termina algo más allá de los 20 años; después, en el embarazo, las mamas aumentan mucho normalmente, y en parte guarda relación con el aumento de peso del propio embarazo; en la lactancia aumentan todavía más, pero después, al abandonarla (sobre todo en lactancias prolongadas) tienden a disminuir mucho y caerse. Después, en la menopausia, el pecho habitualmente incrementa su tamaño a expensas de la parte grasa de la mama, igual que lo hace la grasa del tronco o cintura".
La Doctora en Medicina con la calificación de "Cum Laude" por su tesis en microcirugía, señala que existen varias vías por las que abordar una recolocación de la mama:
- "Aumento con implantes de silicona en personas con poco desarrollo mamario".
- "Mastopexia, que es la recolocación de la mama en su lugar adecuado (tras adelgazamientos o lactancias prolongadas); es el llamado retensado, que cuando es mínimo es suficiente con la colocación de implantes".
- "Cuando el desplazamiento es a expensas del tejido areola-pezón y menor a 2 cm y lo que hace falta es levantar, puede hacerse con cicatriz periareolar solo, o bien con perioareolar y vertical o perioareolar y T invertida".
- Por último, "también está la mamoplastia de reducción cuando las mamas son demasiado grandes, y la cicatriz en este caso será vertical o T invertida; en grados mayores de hipertrofia mamaria la incisión irá en T invertida".
En la entrevista, la estrella de cine ha declarado con el humor que le caracteriza que, "al final, quiero parecer una mujer que lo tiene todo controlado; aunque me levante por la mañana y no lo tenga todo controlado". En cuanto a sus planes estéticos futuros, ha confesado que le encantaría someterse a un lifting en unos cuantos años. "No puedo hacerme mucho. Necesito mantener el movimiento en mi cara", explica sobre su trabajo ante las cámaras para el que contar con un buen repertorio de expresiones faciales resulta fundamental.
Para terminar y como últimos consejos para que cualquier intervención quirúrgica esté a la altura de las espectativas del paciente, el Dr. Ramón Tarragona, especialista en rinoplastia de Institución Gournay, anima a pedir fotografías de resultados reales, (sin trucos ni filtros), no sólo simulaciones. "Las simulaciones orientan, pero no garantizan nada. Lo que sí habla claro son los casos antes y después, especialmente los similares al tuyo. Pregunta también por su tasa de revisiones: la transparencia es clave".
En cuanto al Dr. Vicente Paloma Mora, cirujano plástico de la misma Institución de Ciencia y Salud Estética, recomienda poner la vista en el futuro: "Una cosa es ver el resultado de un aumento o reducción de pecho convencional a los seis meses, pero lo interesante es ver qué sucede quince años después. Yo intento basar mis técnicas quirúrgicas en aquellas técnicas que perduran más en el tiempo, aunque sean un poco más complejas".






