Mette-Marit debuta como reina de Noruega ante el Parlamento junto a Haakon e Ingrid: el inicio de una nueva era en la Corona


Tras la pérdida de Harald V, la monarquía noruega inaugura una nueva era institucional marcada por el relevo generacional en la Casa Real


La reina Mette-Marit ha protagonizado el primer de sus gestos más románticos tras su ascenso al trono© WireImage
Jose MorenoREDACTOR ESPECIALIZADO EN REALEZA
21 de septiembre de 2026 a las 18:52 CEST

El adiós a quien ha reinado sobre un territorio es sinónimo de cambios, del inicio de una nueva etapa. Noruega afronta desde el fallecimiento de Harald V un nuevo capítulo de su historia con el que los miembros de la nueva Familia Real comienzan a dar pasos tan simbólicos como históricos. Si hace tan solo unas semanas Haakon VIII y la princesa heredera asistían por primera vez ante el Storting (Parlamento) haciéndose eco de sus nuevas posiciones, ahora será la reina Mette-Marit quien dé un paso al frente como nueva consorte del país, confirmando su presencia ante el poder legislativo. Un momento en el que, acompañada por el rey y la futura reina del país, la madre de Marius Borg comenzará parte de su reinado de la forma más solemne posible. 

Haakon VIII y Mette-Marit durante su saludo en el Palacio Real de Oslo© Getty Images
Haakon VIII y Mette-Marit durante su saludo en el Palacio Real de Oslo

La nueva agenda de Mette-Marit

Ha sido hace apenas unas horas cuando la Corte Real de Noruega ha confirmado la presencia de los miembros reales en el Parlamento para presenciar uno de los momentos más solemnes del año. El recién estrenado monarca Haakon VIII asistirá, junto a la princesa Ingrid, a la apertura del 171º período de sesiones del Storting, la ceremonia que marca el inicio de un nuevo periodo parlamentario y con la que el nuevo monarca dará inicio a una histórica jornada por primera vez bajo su nuevo título. Un momento al que está previsto que asista la reina Mette-Marit, según ha establecido la institución en su propia agenda, aunque, como ha sucedido en varias ocasiones, esta presencia podría cancelarse en el último momento. Si todo sale según lo previsto, será la primera vez que la madre de Marius Borg pise el Parlamento como reina de Noruega, pues, como decíamos, debido a su delicado estado de salud —por el trasplante de pulmón derivado de la fibrosis pulmonar que padece— no pudo estar en el juramento que prestó su marido tras la muerte de Harald V de Noruega.

La reina Mette-Martir no presenció el juramento de Haakon VIII como rey, pero su hija Ingrid Alexandra sí lo hizo.© Getty Images
La reina Mette-Martir no presenció el juramento de Haakon VIII como rey, pero su hija Ingrid Alexandra sí lo hizo

Un momento de especial relevancia pues, en cierto modo, será el debut de la ahora reina de Noruega tras su ascenso al trono, lo que comienza a proyectar los primeros pasos de la nueva Familia Real nórdica tras el fallecimiento del Rey. Será el próximo 2 de octubre cuando los miembros de la dinastía Glücksburg se den cita ante los representantes del Gobierno, donde serán testigos de uno de los momentos más solemnes del año y que, hasta el momento, contaba con la presencia de Harald V de Noruega, la reina Sonia y también del entonces príncipe Haakon, quienes, posicionados sobre la tribuna real —y ante los solemnes tronos—, se hacían con el protagonismo más absoluto de uno de los actos de Estado más destacados del período anual.  

La princesa Martha Luisa, el rey Haakon VIII la reina Mette-Marit y la reina Sonja en la plaza del Palacio en Oslo.© Getty Images
La princesa Marta Luisa, el rey Haakon VIII la reina Mette-Marit y la reina Sonja en la plaza del Palacio en Oslo.

La cita dejará una estampa renovada en el hemiciclo. Será una de las pocas veces en treinta y cinco años en las que la reina Sonia sea la gran ausente; pues, aunque tras la muerte de su esposo conserve el título de reina, el papel de consorte real ha pasado de forma directa a Mette-Marit. Este relevo generacional no solo marca el inicio de una nueva etapa institucional, sino que también redefine la imagen pública de la monarquía escandinava. De esta forma, entrelazando la solemnidad del acto y la expectación de los ciudadanos, la nueva reina inicia sus funciones oficiales, siempre obligada a adaptar su ritmo y compromisos a las exigencias de su salud, aunque con la mejor compañía. Este acto, además, contará con la presencia de la princesa Ingrid, quien a partir de ahora se convertirá en una habitual en este tipo de actos, pues el ascenso al trono de sus padres, le ha otorgado una responsabilidad mayor que debe afrontar de la manera más solemne posible.