En la noche del pasado lunes, 17 de agosto, Harald de Noruega, de 89 años, ingresó de nuevo en el hospital por un motivo de urgencia. "En las últimas semanas, el Rey ha estado recibiendo tratamiento con cortisona para la anemia hemolítica, una enfermedad de la sangre. Esto le ha provocado una acumulación de líquido en el cuerpo que requiere hospitalización", informó la Casa Real en un comunicado oficial. Desde entonces han pasado cinco días y el monarca permanece bajo observación en el centro de salud.
Según informa la prensa local, este viernes, día 21, el Palacio Real de Oslo actualizó la información y comunicó que el rey Harald seguirá ingresado en el Rikshospitalet para recibir tratamiento y ha cancelado sus compromisos previstos para los días 1 y 2 de septiembre. Una situación que mantiene en alerta a los noruegos, ya que inicialmente se había anunciado que el monarca estaría de baja durante dos semanas.
"Su Majestad no participará en la visita a Trøndelag. Su Majestad la Reina realizará la visita según lo previsto. Su Alteza Real el Príncipe heredero es el regente. Se publicará un nuevo comunicado sobre su estado de salud la próxima semana", ha informado la Casa Real en un mensaje que recogen los medios locales.
En los últimos días, el soberano ha recibido la visita de su familia, que se mantiene pendiente de su evolución. El pasado martes, 18 de agosto, un día después de su ingreso, acudió la princesa Astrid, la única hermana que le queda viva. Horas más tarde, llegó el príncipe heredero Haakon, acompañado de su mujer, Mette-Marit, quien también arrastra un delicado historial de salud. Hace apenas dos meses, la futura Reina consorte recibió un trasplante de pulmón tras sufrir complicaciones por la fibrosis pulmonar que le fue detectada en 2018.
Por el momento, no han trascendido imágenes de la reina Sonia, quien el pasado mes de mayo también sufrió un susto de salud que la obligó a ingresar en el hospital y suspender varios de sus compromisos oficiales.
Cabe recordar que el rey Harald ingresó en el Hospital Nacional de Noruega tras hacer saltar las alarmas sobre su estado de salud, debido a una información que trascendió en la prensa noruega y apuntaba a una visita al centro hospitalario, presuntamente en ambulancia. Sin embargo, la propia Casa Real aclaró que se trataba de una revisión médica programada, desmintiendo de forma categórica que el estado del Rey fuera grave.
La delicada salud del rey Harald
El soberano padece anemia hemolítica, una afección causada por la destrucción anormalmente rápida de glóbulos rojos, que provoca síntomas como fatiga, palidez y dificultad para respirar. A principios de esta semana ingresó en el hospital debido a los efectos secundarios de su tratamiento con cortisona, incluyendo retención de líquidos. Un revés que se suma a otros problemas de salud que ha afrontado en los últimos tiempos.
El pasado mes de febrero, mientras disfrutaba de unas vacaciones en Tenerife, Harald ingresó en el hospital debido a una infección y deshidratación. Dos años antes, en 2024, vivió una situación similar en un viaje privado con la reina Sonia en Malasia. Durante su estancia en el país asiático también fue hospitalizado por una infección y se le implantó un marcapasos temporal antes de su regreso a Noruega, donde posteriormente se le colocó uno permanente por su bajo ritmo cardiaco.
Su historial médico es delicado. En los últimos tiempos ha encadenado hospitalizaciones por infecciones de distintas causas, una operación de ligamento de rodilla en 2021 y la sustitución de una válvula cardiaca en 2020, intervención que se sumaba a la extirpación de un tumor en la vejiga en 2003.







