Su nombre completo es Charles Jean Philippe Joseph Marie Guillaume, y este domingo celebra su 6º cumpleaños. Se trata, además, del primero que festeja como número uno en la línea de sucesión al Gran Ducado, tras el ascenso de su padre al trono el pasado 3 de octubre. El hijo mayor de Guillermo (44) y Stéphanie (42) de Luxemburgo es un niño muy simpático y despierto que tiene encandilado a todo el mundo desde que nació en la primavera de 2020. Hoy, se erige como el protagonista absoluto de una jornada donde, como es lógico, está recibiendo el amor y el cariño de los suyos.
Con motivo de esta fecha señalada, la institución monárquica ha compartido una serie de fotografías tan tiernas como entrañables, donde vemos al homenajeado disfrutando con su familia de un día soleado en los jardines de la residencia real. En dichas instantáneas, el jovencísimo heredero aparece solo o en compañía de sus progenitores y su hermano pequeño, el príncipe François (3 años).
Como ha ocurrido en anteriores ocasiones, los dos niños van vestidos igual, esta vez con un pantalón azul, camisa blanca y jersey beis con franjas de distintos colores en la parte superior de la prenda. No podía faltar en dicha celebración la deliciosa tarta de temática infantil, en este caso ambientada en la naturaleza, con unos muy dulces árboles tipo abeto y animales del bosque como un oso, un zorro y un búho.
A pesar de su corta edad. el nieto de Enrique y María Teresa de Luxemburgo ha vivido ya momentos muy importantes para la Casa Gran Ducal, como fue la proclamación de Guillermo hace siete meses. En aquella solemne ceremonia, el niño entró de la mano de su abuela y, durante toda la sesión en la cámara de los diputados, estuvo muy pendiente de lo que allí pasaba. En cuanto a sus viajes al exterior, cabe recordar cuando posó en una foto histórica junto a otras herederas del viejo continente en el 18 cumpleaños de la princesa Ingrid Alexandra de Noruega.
Tampoco nos podemos olvidar de cuando Charles y sus seres queridos conocieron en persona al Papa León XIV, por la visita que hicieron juntos al Vaticano a mediados del pasado enero. Cuando hay un relevo en la Jefatura del Estado, es habitual que los monarcas de los países con tradición católica realicen uno de sus primeras viajes oficiales a la Santa Sede, a modo de presentación. En ese encuentro, el mayor de los hermanos demostró sus tablas saludando a las autoridades eclesiásticas con un apretón de manos.
La Gran Duquesa, por su parte, tenía durante ese día inolvidable el llamado privilège du blanc. Esto supone poder ir a saludar al pontífice vestida de blanco por profesar dicha religión -en su caso iba con un vestido de manga larga y una mantilla-, lo que le sucede también otras reinas como doña Letizia o Matilde de Bélgica.
Recordando cómo fue su nacimiento, Charles vino al mundo el 10 de mayo de hace justo seis años a las 5:13 horas de la madrugada en el Hospital de Maternidad Gran Duquesa Carlota de Luxemburgo. La llegada del primogénito de Guillermo y Stéphanie se anunció con el disparo de 21 salvas de artillería, a modo de respeto. El joven príncipe representa la continuidad y el futuro, en un camino que lo llevará a convertirse en el soberano del pequeño y acaudalado país centroeuropeo cuanto toque. Por ahora, su papel es el de aprender, crecer y vivir su infancia con plenitud, mientras su nación queda en manos de sus padres, al frente ellos de una monarquía constitucional hereditaria encarnada en la dinastía Nassau-Weilburg.








