Luto culé

Durísimo golpe para Hansi Flick, entrenador del FC Barcelona: muere su padre a tan solo unas horas de jugar el clásico contra el Real Madrid


El club blaugrana ha anunciado la triste noticia por medio de un comunicado, en el cual dan su pésame y trasladan todo su cariño al laureado técnico alemán de 61 años


Hansi Flick© Getty Images
Martín Gálvez PiquerasPeriodista experto en cultura, deporte y espectáculos
10 de mayo de 2026 a las 15:34 CEST

El FC Barcelona está a solo un paso de proclamarse flamante campeón de Liga. Le basta con empatar esta noche contra el Real Madrid en el gran clásico del fútbol español, partido que se disputa desde las 21:00h en el Camp Nou. Si los culés logran su objetivo, lógicamente habrá una gran celebración en el estadio con todos sus aficionados. Pero quien seguro no tendrá excesivas ganas de festejar nada es Hansi Flick, quien la pasada madrugada ha perdido a su padre. Eso sí, a pesar de las circunstancias personales tan duras que vive ahora mismo, el entrenador germano ha sacado fuerzas de donde no las hay, decidiendo finalmente sentarse en el banquillo para dirigir a los suyos en un choque tan trascendental.

 Hansi Flick y Raphina, en una imagen de archivo© Getty Images
Hansi Flick y Raphina, en una imagen de archivo

La triste noticia se ha conocido hoy cuando apenas pasaban siete minutos de las dos de la tarde. Es decir, a menos de siete horas de disputarse el importantísimo duelo entre los eternos rivales (cita que viene marcada además por la gran polémica de esta semana en el seno de los merengues). Era el club catalán quien comunicaba, a través de su canal oficial en las redes sociales, el fallecimiento del progenitor del técnico alemán de 61 años. 

Según puede leerse en la nota, el Barça y "toda la familia blaugrana queremos hacer llegar nuestro cariño a Hansi Flick. Compartimos su dolor y le acompañamos en este momento tan difícil para él y sus seres queridos", reza la misma, la cual va acompañada con una imagen del escudo de la entidad y un crespón negro en señal de luto.

La imagen con la que el FC Barcelona ha comunicado la triste noticia© FCBarcelona_es
La imagen con la que el FC Barcelona ha comunicado la triste noticia

De conquistar su segundo título liguero consecutivo con sus pupilos, posiblemente veamos al entrenador teutón mirar emocionado al cielo para dedicarle este nuevo triunfo a una persona que, desde luego, ha sido clave y fundamental en su desarrollo como profesional de éxito en el deporte rey. Le quería con locura y estaba muy agradecido a él, tal y como contó él mismo en su libro autobiográfico de 2022.

De su padre, que llamaba Hans como él, contaba que "trabajó duro para darnos una vida digna e hizo todo lo posible para ayudarme a lograr lo que él no pudo ser: convertirme en un verdadero futbolista". En este sentido, cabe recordar que, antes de ejercer por lo que hoy le conocemos, Flick fue jugador de equipos como Bayern de Múnich -con el que ganó cuatro campeonatos y levantó una copa- o  SV Sandhausen, entre otros.

Hansi Flick, en 1990 cuando era jugador del Bayern de Múnich© Getty Images
Hansi Flick, en 1990 cuando era jugador del Bayern de Múnich

Desde su Heidelberg natal, la historia vital del técnico alemán y lo suyos no fue precisamente en sus inicios un camino de rosas, contaba este. “Mi madre, Traudel, me dio a luz a los 16 años y mi padre también era muy joven, asumiendo la responsabilidad de una familia numerosa desde entonces”.

A partir de aquí, de lo que no cabe duda es que el entrenador del FC Barcelona es un hombre volcado en su gente. Con solo 18 años ya conoció a su media naranja, Silke, que por aquel entonces tenía 15. Su romance no tardó en afianzarse y, tras darse el 'sí, quiero', su felicidad se multiplicó con la llegada de sus dos hijas: Hannah y Kathrin, quienes ya le han convertido en abuelo de dos nietos.

Hansi Flic, con su mujer Silke en un evento© Getty Images
Hansi Flic, con su mujer Silke en un evento

En 2010, tuvieron que afrontar un situación muy adversa cuando a su esposa le diagnosticaron un cáncer de mama. Esto fue algo que a Flick le marcó profundamente, según confesaba: “Tuve miedo de una forma que nunca antes había tenido. Estar con ella y con las niñas era lo más importante (....) Admiro a mi mujer por la fuerza y la calma interior con la que dominó todo aquello. Yo me metía en la cama con lágrimas en los ojos mucho más a menudo que ella”.