Desde que regresaron de Estados Unidos esta ha sido una pregunta frecuente: ¿donde pasarán los Sussex la próxima Navidad? Teniendo en cuenta que en esta nueva era en el Reino Unido no han provocado ningún choque frontal con los príncipes de Gales, ni tampoco se ha visto la posibilidad de un acercamiento, la idea de ver al príncipe Harry y a Meghan Markle en las fiestas navideñas de los Windsor, con paseo público por los terrenos de Sandringham incluido, parecía muy poco probable desde el principio. Una cosa es regresar al Reino Unido y otra compartir escenario con el futuro rey, el príncipe Guillermo. Con esos antecedentes parecía como probable que el plan estuviera ya predefinido: con Doria Ragland en California, un viaje que evitaría tener que dar explicaciones sobre la distancia entre el rey Carlos III y su hijo en Navidad. La situación ya era bastante compleja cuando de forma repentina estalló todo lo relativo al caso de Thomas Markle, una investigación que está siendo muy mediática en Estados Unidos. De nuevo la pregunta en esta en el aire, pero hay una nueva posibilidad con la que no se contaba antes.
Según ha podido saber la revista HELLO!, el príncipe Harry y Meghan Markle podrían pasar su primera Navidad en el Reino Unido en ocho años . Los duques de Sussex podrían pasar las fiestas en suelo británico si la madre de la duquesa, Doria Ragland, se desplaza hasta los Cotswolds, aunque, según el citado medio, cualquier plan dependerá en última instancia de lo que ella decida hacer. No en vano, Doria siempre ha pasado las fiestas señaladas con sus nietos, los príncipes Archie y Lilibet.
Si bien informes anteriores sugerían que los Sussex podrían regresar a Montecito, California, donde pasaron los últimos seis años después de renunciar a sus funciones como miembros de la realeza y donde tienen una fabulosa mansión en el condado de Santa Bárbara, la revista HELLO! entiende que están haciendo planes con anticipación para pasar la Navidad en el Reino Unido. Aunque esos planes no están del todo cerrados.
Lo que no esperan los medios británicos esque estas fiestas navideñas sean el lugar oportuno para un acercamiento entre los Sussex y los Windsor. Tal y como desveló una fuente al diario The Times, esa posibilidad resultaría "demasiado incómoda y difícil ". Por lo que el príncipe Harry no espera recibir una invitación ni para la tradicional comida en el Palacio de Buckingham ni para las fiestas que se celebran en la residencia real de Sandringham, donde el soberano ejerce de anfitrión de toda la realeza británica, la que está en activo y la que no lo está.
La editora de realeza de HELLO!, Emily Nash, declaró anteriormente en el podcast A Right Royal que pasar la Navidad con Doria Ragland "siempre fue el plan". La duda está también con el Día de Acción de Gracias, importante en Estados Unidos y que se celebra a finales de noviembre, pero cuando se espera que los hijos de la pareja, el príncipe Archie , de siete años, y la princesa Lilibet , de cinco, asistan a la escuela con la normalidad que se hace en el Reino Unido.
Tampoco se descartan, ya que forma parte de la vida militar del príncipe Harry, que los Sussex conmemoren los actos del Día del Recuerdo que tiene lugar este próximo fin de semana, pero que lo hagan en actos privados o a título personal, todo ello sin generar interferencias con la agenda de la familia real, que tienen sus tradicionales actos en el Cenotafio de Londres. Habrá que esperar para ver cómo es la primera Navidad de los Sussex en esta nueva vida.







