El príncipe Harry, Meghan Markle y sus hijos, Archie, de 7 años, y Lilibet, de 5, llevan desde finales de agosto instalados en Reino Unido tras seis años viviendo en California. Un regreso inesperado que ha abierto muchas hipótesis, entre ellas, una posible reconciliación entre el duque de Sussex y su hermano, el príncipe Guillermo. Sin embargo, el deshielo aún se antoja muy lejano. Tampoco, que se sepa, ha habido un encuentro con su padre, el rey Carlos III, por lo que, de momento, parece que Harry y Meghan se mantienen a un costado de su pasado como pareja real.
Tras varias semanas instalados en suelo británico, Harry ha hablado por primera vez de los motivos que les llevaron a él y a Meghan a trasladarse al lugar que, hace no mucho, evadieron con franqueza y urgencia. En una entrevista con GQ, el príncipe ha hablado con sinceridad sobre el porqué de esta mudanza que pilló a todos por sorpresa. "Oportunidades para la familia", ha dicho. "Poder matricular a los niños en un colegio británico ha significado mucho para mí. No sabía lo importante que era", ha añadido. "Siempre pensé que sería algo que intentaría hacer, o que intentaríamos hacer, pero ahora ya llevan dos semanas en el colegio", ha señalado. "Les encanta, y les está proporcionando una experiencia totalmente diferente".
El príncipe Harry y Meghan, de 45 años, renunciaron a sus funciones reales en 2020 y se trasladaron a California, el estado natal de ella, a finales de ese mismo año, cuando Archie aún era un bebé. Lilibeth nació en California al año siguiente. "No te preocupes, no estoy criticando a los colegios estadounidenses", ha bromeado Harry en su entrevista con GQ. "Pero creo que, para unos niños de 7 y 5 años, poder hacer esa comparación y tener dos experiencias culturales completamente diferentes es muy importante hoy en día".
Desde su traslado a Reino Unido, Harry ha sido visto dos veces en público en solitario y, el pasado jueves 15 de octubre, junto a Meghan Markle en Nottingham. Los duques de Sussex volvieron donde todo empezó -escogieron la ciudad en la que, hace nueve años, se estrenaron como futuros duques de Sussex en su primera aparición conjunto tras anunciar su compromiso-. Esta visita les conectó directamente con un tiempo en el que su popularidad subía como la espuma y era un activo importante para Isabel II, pero también fue ahí cuando comenzó la bajada a los infiernos de Meghan, tal y como ella misma relató posteriormente. El escrutinio mediático, la falta de apoyo en palacio y las fricciones personales con algunos miembros de la familia real acabaron por hacer mella en una mujer que, asegura, no contó con la ayuda suficiente para gestionar el giro tan radical que dio su vida al convertirse en duquesa de Sussex. Llegó a pensar en quitarse la vida y el desenlace todos lo conocemos: una sonada ruptura con Buckingham y tierra de por medio.
"Estar más cerca de mi familia"
El príncipe Harry también ha admitido que, entre los motivos de la mudanza, se encontraba su interés por "estar más cerca de mi familia" y "volver a pisar suelo británico durante más tiempo que unos pocos días o una semana de vez en cuando". Harry ha admitido que ha sido "estupendo" volver a estar cerca de amigos, "familia" y de los hijos de su círculo más cercano para "poder organizar un sinfín de quedadas para jugar, lo que realmente ha ayudado a nuestros hijos a adaptarse".
Aunque ha admitido que volver al Reino Unido era algo en lo que él y Meghan habían "pensado y reflexionado", la mudanza no se planeó con mucha antelación. "Para nosotros, cuando se dan ciertas circunstancias y queda claro que esto debería suceder o que probablemente acabará sucediendo, entonces nos lanzamos a ello", ha relatado. Cuando el entrevistador le pregunta si su deseo de volver a su país natal tenía más que ver con cómo era la vida en Estados Unidos o con algo que "echaba de menos de casa", Harry respondió que era "una combinación de ambas cosas": "Creo que, tras haber estado aquí seis años y solo haber podido volver al Reino Unido por breves periodos de tiempo, tener a toda mi familia allí conmigo, en el lugar donde crecí, querer poder enseñarles a mis hijos dónde crecí y que vivan, en cierta medida, las experiencias que yo viví -las buenas, más que necesariamente las malas-, me llevó a plantearme de forma real, seria y profunda: 'Esta es una oportunidad, hagámoslo ahora'", ha afirmado.










