La reina Camilla recupera el diamante rosa más espectacular de Isabel II: la joya de 30 millones que vuelve a la escena pública


Un gesto cargado de significado con el que ha rendido homenaje al legado de la difunta soberana durante la cita social más emblemática del calendario británico


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17 de junio de 2026 a las 18:57 CEST

La reina Camilla ha convertido Royal Ascot en una auténtica pasarela, luciendo —en los dos días que lleva celebrándose el evento hípico— algunas de las alhajas más imponentes del joyero real. Piezas de carácter histórico que se erigen casi como emblemas de la propia dinastía, a través de la historia de los diamantes más longevos de nuestro tiempo. En esta ocasión, la esposa de Carlos III ha querido deslumbrar haciendo uso del diamante rosa Williamson, cuyo valor asciende a treinta millones de euros. 

La Reina Camilla junto al diamante rosa Williamson© Getty
La Reina Camilla junto al diamante rosa Williamson

El protagonismo del joyero real

La Reina, ante la presencia de destacados miembros de los Windsor, como el príncipe Guillermo y Kate Middleton, que se han sumado a esta segunda jornada de Royal Ascot, el evento hípico y social más importante de la alta sociedad británica y de origen centenario, ha desempolvado una joya que lució por primera y única vez en la primavera de 2024, durante una de las Garden Party del Palacio de Buckingham. Se trata del legendario diamante rosa Williamson, engastado en un broche de platino con forma de flor, cuyos pétalos y estructura de diamantes ofrecen a la pieza una estética romántica y la convierten en una de las alhajas más preciadas de la jornada. Y es que tras esta joya se esconde una de las historias más significativas vinculadas a la Familia Real británica. El origen del broche se remonta a 1947, cuando el diamante rosa fue descubierto en la mina Williamson, en Tanzania, circunstancia que explica parte de su extraordinario valor y singularidad, retomándose ahora su esplendor de la mano de Camilla.

La Reina Camilla en Royal Ascot © Getty
La Reina Camilla en Royal Ascot

Se trata del segundo broche de mayor valor del joyero real, solo por detrás del Cullinan V, del que precisamente hizo uso ayer para inaugurar una nueva edición de Royal Ascot. Hace casi 80 años, esta imponente piedra en bruto fue entregada a la entonces princesa Isabel por el geólogo John Williamson con motivo de su boda con el príncipe Felipe de Edimburgo. Un obsequio que dejó profundamente impresionada a quien más tarde se convertiría en Isabel II del Reino Unido, dadas las extraordinarias dimensiones de la gema. Originalmente, el diamante contaba con 54,5 quilates, aunque fue al año siguiente de su descubrimiento cuando se encargó tallar la pieza. El trabajo fue realizado por los prestigiosos cortadores de diamantes de Clerkenwell, Briefel & Lemer, un proceso del que la entonces princesa Isabel y la Reina Madre fueron testigos en primera persona.

La reina Isabel II lució el diamante rosa en Royal Ascot 2011© WireImage
La reina Isabel II lució el diamante rosa en Royal Ascot 2011

Tras darle forma, la pieza fue destinada a Cartier, quienes elaboraron una flor a la que se le añadieron 203 diamantes, con diferentes arreglos que culminaron en 1953, con motivo del acceso al trono de Isabel II. Ahora, la reina Camilla ha recuperado uno de los sellos más personales de la fallecida soberana para deslumbrar ante los Windsor con un conjunto que ha complementado —siguiendo la misma gama cromática en color rosa— con un par de pendientes de talla antigua de topacios rosas pertenecientes a su joyero personal. Un conjunto de piezas tan históricas como sofisticadas que ha completado con un atuendo en tonos claros, que destacaba en todo momento el rosa de un brillo que ha vuelto a alcanzar su máximo esplendor en este segundo día de Royal Ascot. 

Los Reyes Carlos y Camilla en Royal Ascot© Getty
Los Reyes Carlos y Camilla en Royal Ascot

Un encuentro entre royals, así como con los miembros de la alta sociedad británica, en el que la Reina ha querido destacar su lugar. La elección de estas piezas no es casual, demostrándose —una vez más— que Royal Ascot es para la Reina una de sus jornadas favoritas, en la que puede desplegar cada una de las piezas más solemnes del joyero real para destacar, entre otras cosas, su condición de reina de Inglaterra.