Una vez más, el condado de Berkshire recibe a la élite británica en la hípica para la celebración de las carreras de caballos de purasangre Royal Ascot, una emblemática cita donde las mujeres más sofisticadas visten sus mejores trajes de día, aunque el verdadero protagonismo en esta pasarela improvisada lo tienen los tocados. Eso sí, más allá de cualquier accesorio histórico o llamativo, la verdadera estrella de esta jornada no ha sido otra que Kate Middleton, quien acude por sexta vez a este evento señalado y retoma sus actividades allí tras ausentarse en dos ediciones por su tratamiento contra el cáncer.
Kate Middleton sorprende en su regreso a la hípica con un 'total look' amarillo
No es frecuente ver a Kate en las gradas del hipódromo porque apenas había asistido en cinco ocasiones al torneo desde que contrajo matrimonio con el príncipe Guillermo en 2011, y pensábamos que su nuevo rol como Princesa le exigiría pasearse más seguido por los jardines. En 2024, no obstante, se encontraba recibiendo tratamiento contra el cáncer, por lo que tuvo que cancelar su esperada aparición, escena que se repitió en la edición del año siguiente. Por fin, este miércoles, ha hecho su reaparición en Berkshire y nos ha quedado claro que no quería pasar desapercibida.
Su elección para volver por todo lo alto ha sido el vestido Brigitte, de la firma Roksanda. Una diseño amarillo de crepé y seda con drapeado frontal y maxilazo en el escote que se ciñe en la cintura para desembocar en una falda acampanada, la cual aporta mucho movimiento a la prenda. El vestido se encuentra completamente agotado en esa alegre tonalidad, aunque aún puede comprarse en color buganvilla y en blanco por 1.340 euros. Siempre se ha dicho que el modelo que tiene Kate es un ejemplar personalizado, pues el original en cualquiera de sus versiones no llevaba mangas.
Lo vimos por primera vez cuando aterrizó en Jamaica, el segundo destino en su gira por El Caribe en 2022, aunque volvió a lucirlo poco después, en la edición de ese año del torneo de tenis de Wimbledon. Entre tardo verde, deslumbró de amarillo intenso, combinando esta prenda con salones blancos, de Gianvito Rossi, los mismos que Máxima de Países Bajos posee en más de una decena de colores distintos.
El enfoque de cara a su reaparición en Ascot ha sido completamente diferente al que aquellas dos oportunidades anteriores, empezando por el peinado de moño bajo que se corona, de acuerdo con el dress code, con un potente tocado amarillo, de la misma tonalidad exacta del vestido.
Joyas heredadas de perlas y diamantes
En cuanto a las joyas, ha optado nuevamente, como hizo ya en el Trooping the Colour este pasado fin de semana, por la pulsera de perlas de tres hileras, heredada de Lady Di, y ha sustituido los pendientes de perlas en forma de flor que llevó ese día por un par de tipo chandelier de diamantes que está envuelto en misterio. Y es que sabemos que se lo puso para una gala en 2016, junto a un vestido de tul y lentejuelas color rosa de Jenny Packham, pero no se tiene información sobre su origen. ¿Son un regalo? ¿Los compró ella misma? Es una de las grandes incógnitas del vestidor de la futura reina consorte de Inglaterra.
La maestría de la Princesa de Gales con sus tocados en Ascot
"Kate Middleton ha hecho de este evento anual una auténtica pasarela. En sus elecciones, se percibe una evolución coherente, en la que cada sombrero o tocado parece dialogar con el conjunto completo: no es un accesorio añadido, sino el punto de partida de cada look", nos cuenta Ana María Chico de Guzman, fundadora de Mimoki y experta en protocolo y moda de invitadas, sobre los diferentes looks que la Princesa ha llevado desde 2016, cuando asistió por primera vez a estas carreras, vestida de blanco, hasta 2023.
Para este evento de hípica, la mujer del príncipe Guillermo suele decantarse por el saucer hat o tocado estilo plato, en lugar de un fascinador clásico o de una pamela tipo canotier, como la que llevó en color amarillo mantequilla al desfile por el Día de la Jarretera a inicios de esta semana. Como nos explica la experta, "se trata de un diseño alado que lleva una leve inclinación sobre la frente para crear una diagonal que estiliza el conjunto". En años anteriores lució modelos algo más pequeños, si bien nunca ha utilizado tocados de gran altura. "Sobre todo lleva diseños posados en la cabeza o sobre la frente, con peinados y recogidos pulidos", nos cuenta Ana María.
Su look rojo en 2023, la última vez que asistió
Hace exactamente tres años, para esta ocasión, que además coincide con la llegada del verano, confió en la tonalidad más poderosa del arcoíris, el rojo, estrenando un vestido midi de cuerpo cruzado de una sus casas de costura británicas de cabecera, Alexander McQueen. Con hombreras ligeramente marcadas, el favorecedor escote en 'V' y entallado a la cintura, detalle que afina aún más su figura, este diseño se coordinaba a la perfección con sus zapatos de altísimo tacón a juego, de la marca italiana Jennifer Chamandi.
En cuanto a los complementos, rescató un clutch vintage de Hermès al tono, con solapa confeccionada en piel, y lo complementó con unos pendientes de inspiración oriental que firma la parisina Sézane y combinan detalles dorados con cuentas negras que cuelgan creando un precioso efecto con el movimiento. La joya de la corona, y nunca mejor dicho, fue, por supuesto, su tocado de tipo plato: un sombrero de rafia en el mismo tono de rojo del vestido, hecho a medida por Philip Treacy, adornado con dos flores y ladeado ligeramente hacia la derecha, como dicta el protocolo.










