Solo dos días después de su despliegue de elegancia en el Trooping the Colour, donde lució un radiante look azul celeste que recordaba inevitablemente a Lady Di, Kate Middleton ha vuelto a subir la apuesta este lunes, 15 de junio, durante la tradicional celebración del Día de la Jarretera. Hoy, la mujer del príncipe Guillermo nos ha dejado otro estilismo para el recuerdo (pamela y joyas con significado incluidas) en el Castillo de Windsor, acaparando toda la atención de las expertas en protocolo royal que estamos siguiendo al detalle cada una de sus últimas apariciones, con las que ha demostrado que, progresivamente, esta volviendo a arriesgar con la moda.
Kate Middleton estrena un vestido amarillo mantequilla en el Día de la Jarretera
Después de un fin de semana intenso tras los actos del desfile Trooping the Colour, que sirve para celebrar el cumpleaños oficial del monarca, la Familia Real británica se ha vuelto a dar cita, esta vez en Windsor, para otro evento señalado: el Día de la Jarretera. Los reyes Carlos y Camilla, acompañados por el príncipe Guillermo y Kate Middleton, así como otros miembros de la realeza inglesa, han participado del desfile anual de la que es la Orden de Caballería más antigua y prestigiosa de Reino Unido.
Todos los miembros de la Jarretera han desfilado en un gran ceremonial donde los caballeros y damas de la Orden han acudido con sus mantos terciopelo azul oscuro rematados con armiño. Pero más allá de la espectacular procesión de carruajes, Kate Middleton se ha hecho con todas las miradas, gracias a un nuevo vestido de cuello de solapas con botones frontales forrados, que está realizado en un exquisito tejido brocado amarillo mantequilla.
Homenaje a Isabel II por su centenario
El amarillo no es precisamente un color que tenga presencia importante en el armario de Kate. A diferencia del fucsia, el azul o el rojo, esta potente gama cromática solo es protagonista de unos pocos vestidos de su repertorio. Destacamos apenas cuatro: el modelo 'Brigitte' de 1.300 euros que estrenó en Jamaica en 2022; el diseño corto de Dolce & Gabbana que llevó en Wimbledon hace ocho años; el de escote 'reina Ana' con falda plisada, que firma Karen Millen, y el de favorecedor abdomen cruzado que debutó en la celebración de Jubileo de Platino de la reina Isabel II.
El simbolismo detrás de su nueva adquisición que vemos hoy cobra importancia, justamente, a la luz del recuerdo de la desaparecida Isabel II, cuyo color favorito para vestir, como es bien sabido, fue siempre el amarillo en todas sus tonalidades. Hace apenas dos días, de hecho, se llevó a cabo el desfile Trooping The Colour, que conmemora el cumpleaños del soberano (actualmente Carlos III) el segundo sábado de junio desde el reinado de Jorge II, hace más de 300 años. Este 2026 hubiese sido el centenario de la abuela de Guillermo y Harry, nacida en 1926, de modo que la Princesa de Gales parece haber encontrado la mejor forma de hacerle un guiño.
Recupera los pendientes de su boda (que combinan genial con este simbólico color)
Para la fiesta anual del jardín en el Palacio de Buckingham en 2025, Kate repitió el vestido amarillo mantequilla de abdomen cruzado y falda 'A' que lució en el Jubileo de Platino de la reina Isabel. Al igual que ese día, combinó esta prenda firmada por Emilia Wickstead, una de sus diseñadoras de cabecera, con los pendientes del día de su boda con el príncipe Guillermo. Estos fueron un regalo de su madre, Carole Middleton, y diseñados para parecerse al escudo de armas de los Middleton, con hojas de roble y bellotas en oro blanco y diamantes.
No ha faltado tampoco la pamela a juego, solo que en esta oportunidad su diseño no es ladeado ni sostiene una enorme rosa tridimensional, sino que es más bien clásica y discreta, con una delicada cinta de seda acabada en lazada rodeando la copa.
Así vistió la Princesa de Gales en su esperado regreso al desfile en 2025
En su regreso a este gran acto después de que en 2024 se ausentase por razones médicas, ya que se estaba sometiendo a un tratamiento contra el cáncer, Kate reapareció en Windsor con una gran sonrisa bajo su pamela y recuperando un vestido crudo de Self-Portrait -firma británica que recientemente ha llevado la reina Letizia en uno de sus encuentros con el papa León XIV- formado un cuerpo tipo chaqueta cruzada de tweed, con solapas, bolsillos laterales y cinturón al tono y una doble falda romántica con acabado plisado y encaje.
A juego, estrenó una gran pamela con detalle floral, de Sean Barrett, y un bolso de mano. En contraste, eso sí, eligió sus zapatos de tacón en tono galleta, de Gianvito Rossi, los mismos que le vimos en el Trooping the Colour días antes. En cuanto a sus joyas, recicló sus pendientes vintage de estética ochentera con perlas de bisutería y forma de cruz, de Susan Caplan, y el collar de varias hileras de perlas que hace conjunto. Este set, elegante a la par que maximalista, lo debutó durante el concierto con motivo del 80º aniversario del Día de la Victoria, el 9 de mayo de 2025, precisamente con este vestido de Self-Portrait.








