En Reino Unido han saltado todas las alarmas por una preocupante brecha de seguridad en los agentes que velan por la protección del rey Carlos III. Según ha publicado el periódico The Sun, hasta 30 policías armados que custodian al monarca británico en el castillo de Windsor están siendo investigados por las asombrosas acusaciones de que se quedaron dormidos en el trabajo. Son miembros del escuadrón de Protección de la Realeza y especialistas de la Policía Metropolitana los que están siendo cuestionados por mala conducta.
Además, también se acusa a algunos agentes que ficharon para entrar a trabajar, pero luego no se presentaron a su puesto. Tanto el Rey como la Casa Real están al tanto de la investigación. La Dirección de Normas Profesionales de la Policía Metropolitana decidirá a finales de la próxima semana si algún agente será apartado de sus funciones tras la investigación. Esto se produce tras una serie de recientes incidentes de seguridad en el Castillo, que es escenario regularmente de numerosos actos oficiales de gran relevancia.
En junio de 2025, un intruso de unos 30 años, que se encontraba bajo los efectos de las drogas, escaló un muro y fue apresado bajo sospecha de allanamiento de morada. Un hombre armado con una ballesta irrumpió el día de Navidad de 2021 diciendo: "Estoy aquí para matar a la Reina".
Este fin de semana una fuente comentó sobre la investigación a estos policías: "He oído una acusación que sugiere que alguien fichó para entrar de servicio y luego no se presentó en su puesto". "Es una vergüenza para la Policía, además de poner al descubierto una posible brecha de seguridad. Se trata de acusaciones graves que podrían conllevar la suspensión de los agentes y su posterior investigación por mala conducta e incumplimiento del deber".
Por su parte, el Palacio de Buckingham confirmó haber sido informado de la investigación, pero declinó hacer comentarios al respecto. La Policía Metropolitana, dirigida por el Comisionado Sir Mark Rowley, confirmó en un comunicado: "Nuestra Dirección de Normas Profesionales ha iniciado una investigación urgente tras las preocupaciones surgidas en relación con la conducta de varios agentes que realizaban tareas de protección en el Castillo de Windsor. Las acusaciones incluyen que los agentes dejaron sus puestos desatendidos y se durmieron estando de servicio. La conducta denunciada no alcanza los altos estándares que se esperan de los agentes, en particular de aquellos que desempeñan funciones de protección en primera línea. La Oficina independiente de Conducta Policial ha sido informada y ha concluido que este asunto será investigado localmente por la Policía Metropolitana. Como parte de sus investigaciones, el Departamento de Seguridad Pública está evaluando si alguno de los investigados debe ser asignado a tareas restringidas. Se espera que se tome una decisión al respecto antes de que finalice la próxima semana".
El ataque que sufrieron el príncipe Guillermo y Kate Middleton
El Castillo de Windsor se encuentra dentro del área de jurisdicción de la Policía de Thames Valley , pero la seguridad corre a cargo del equipo de Protección Especializada y de la Realeza. Sus oficiales están desplegados en las entradas y salidas del castillo y en toda la finca. Asimismo, se realizan patrullas a pie uniformadas de protección real en el castillo, la finca y el perímetro. También existe una extensa red de vallas, alarmas y sensores. Otros incidentes de seguridad incluyen el robo de una camioneta y un quad de una finca, que unos ladrones utilizaron para derribar una puerta de seguridad en noviembre de 2024. Entonces, el príncipe Guillermo, Kate Middleton y sus tres hijos, los príncipes George, Charlotte y Louis, dormían en la cercana Adelaide Cottage. La Policía de Thames Valley archivó la investigación del caso el año pasado. "El enorme tamaño del castillo y de la finca supone, obviamente, enormes desafíos logísticos. Pero es un castillo y, por lo tanto, está diseñado para mantener a la gente fuera y a los que están dentro a salvo. Hay días y largos periodos en los que los miembros de la Familia Real no están presentes, pero siempre hay personal trabajando y, por supuesto, obras de arte de valor incalculable en el interior. Por lo tanto, esos días no deberían ser momentos para bajar la guardia. La principal función de los guaridas es mantener el perímetro seguro en todo momento y aunque puedan ser jornadas largas y aburridas, es preocupante que los estándares estén bajando".
En el último año, el Castillo de Windsor ha acogido cuatro visitas de Estado, incluida la del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el pasado septiembre. En lo que va de año, Carlos III ha participado en al menos 13 actos oficiales y el Domingo de Pascua los príncipes de Gales, junto con otros miembros de los Windsor, estuvieron en el servicio religioso en la capilla de San Jorge.










