Los príncipes de Gales atraviesan una de sus semanas más dulces, entrelazando sus apariciones públicas con un momento muy especial: el 15º aniversario de su matrimonio, que han conmemorado compartiendo —quizá— una de las imágenes familiares más significativas de los últimos tiempos. No obstante, este día no solo ha sido un homenaje al recuerdo, sino también una ocasión para revivir una visita que, en su momento, marcó sus vidas para siempre.
Ha sido durante la tarde de esta celebración cuando el príncipe Guillermo y la princesa de Gales se han desplazado hasta IntoUniversity, una organización benéfica educativa que, lejos de tratarse de un gesto habitual en sus agendas, está profundamente vinculada a uno de los recuerdos más especiales del 9 de abril de 2011. Fue entonces cuando los príncipes de Gales optaron por realizar una ejemplar donación de los regalos recibidos el día en que pronunciaron su romántico 'sí, quiero'.
Esta organización fue una de las grandes beneficiadas del Fondo de Regalos de su boda. Una entidad que, en esencia, responde a una de las principales preocupaciones de los príncipes de Gales: apoyar a jóvenes en situación de desventaja, ayudándoles a alcanzar su máximo potencial. Hace ya 15 años se creó este fondo con motivo de su enlace, un gesto que —gracias al impulso de Guillermo y Kate— permitió a la organización beneficiarse de más de un millón de libras (1.150.000 euros).
Por ello, Guillermo y Kate han querido interrumpir su jornada de aniversario para trasladarse a la sede de Walworth y celebrar cómo, desde su boda y a través del Fondo de Regalos, la entidad ha crecido de seis sedes iniciales a 46 centros repartidos entre Inglaterra y Escocia. Un movimiento que les permite, una vez más, reforzar una agenda centrada en el compromiso social y consolidar su posición como futuros soberanos del Reino Unido.
La imagen más familiar de los Gales
En este momento en el que celebran sus bodas de cristal, se pone de relieve aquel día que cautivó a más de dos mil millones de personas en todo el mundo. Fue entonces cuando una joven Kate Middleton se comprometía con el futuro rey de los británicos, en un gesto cargado de nervios, romanticismo y cercanía familiar que se trasladó hasta la Abadía de Westminster, ante la atenta mirada de la familia Windsor, testigo del inolvidable enlace. Hoy, la imagen ha cambiado, pues el rostro de aquellos príncipes se ha transformado y se consolida en un nuevo núcleo familiar que han querido compartir de la forma más especial.
En una fotografía junto a sus hijos —los príncipes George, de 12 años; Charlotte, que cumplirá este sábado 11; y Louis, que celebró los 7 la semana pasada—, han desvelado una imagen hasta ahora inédita. Fue tomada en Cornualles durante las vacaciones de Pascua y ha sido inmortalizada por Matt Porteous, autor de otros muchos retratos de la familia de Guillermo y Kate. Un gesto compartido en el que no solo hay lugar para los rostros más reconocibles, sino también para sus mascotas: su querida perra Orla, una cocker spaniel de cinco años, y otro perro, que se cree que es su cachorro de un año y cuyo nombre aún no ha trascendido.
Un gesto de cercanía con el que los príncipes de Gales ponen el broche de oro a este aniversario tan especial, entrelazando la calidez familiar con las exigencias de su papel institucional. Hoy, en una etapa muy distinta a la de aquel "sí, quiero", reafirman no solo su compromiso mutuo, sino también el valor de la familia que han construido juntos.









