La imagen de Eugenia de York en Sicilia tras meses de ostracismo mientras su familia lidia con el caso Epstein


La hija del expríncipe Andrés ha acudido a la boda del hijo de un importante magnate hotelero


Eugenia de York, en una imagen de archivo© GTRES
29 de abril de 2026 a las 17:55 CEST

Es la primera imagen de Eugenia de York en meses. Su paradero era una incógnita desde que su padre, el expríncipe Andrés, fue arrestado y posteriormente liberado acusado de hacer uso indebido de su posición como cargo público apenas unos meses después de ser despojado de sus títulos por su hermano, Carlos III, como represalia por sus vinculos con el financiero convicto Jeffrey Epstein. Ha sido una boda en Sicilia lo que ha hecho a la Princesa abandonar el ostracismo.

Eugenia de York, en una imagen de archivo© Getty Images
Eugenia de York, en una imagen de archivo

La hija del expríncipe Andrés ha estado en el enlace del empresario Charles Forte y la diseñadora Georgie Wright, que ha tenido lugar este sábado en la Catedral de Monreale, un espectacular templo a las afueras de Palermo. Podemos verla entre los invitados en una de las fotografías que ha compartido la actriz y modelo Jazzy de Lisser, habitual en los eventos de la alta sociedad británica. En la imagen podemos ver a Eugenia, de negro, charlando con otros asistentes en el hotel Villa Igiea de Palermo, donde ha tenido lugar el convite.. Se desconoce si ha ido acompañada de su marido, Jack Brooksbank, o de su hermana, Beatriz de York. 

Eugenia de York, al fondo de la imagen entre los invitados© @jazzidelisser
Eugenia de York, al fondo de la imagen entre los invitados

El novio es hijo del empresario hotelero Sir Rocco Forte, dueño de Villa Igiea, donde se celebraba la boda. Eugenia de York es amiga de la familia desde hace años y también estuvo en la boda de Irene Forte, otra de las hijas del magnate, y Felix Winckler, también en Italia, en 2021. 

Las York, en paradero desconocido 

La última vez que vimos a Eugenia de York en un acto público fue en la misa de Navidad de Sandringham. Entonces su padre ya habia sido despojado de sus títulos y honores, pero ellas aún manejaban a la perfección ese equilibrio entre la lealtad familiar a sus padres y la institucional a la corona. Sin embargo, la tormenta Epstein acabó por salpicarles a ellas cuando sus nombres comenzaron a aparecer en algunos mails filtrados de Jeffrey Epstein y algunos correos las sitúan en su isla privada cuando tenían 19 y 20 años (siempre con sus padres). En ellos no queda claro si se beneficiaron también de los favores del financiero o son otras víctimas de este escándalo. El caso es que no parece que desde Buckingham hayan querido hacer preguntas ni que ellas estén dispuestas a dar explicaciones. 

Eugenia de York y su marido Jack Brooksbank© GTRES
Eugenia de York y su marido Jack Brooksbank, en la misa de Sandringham

La respuesta de las dos hermanas, en especial, tras el arresto de Andrés Mountbatten Windsor, ha sido mantenerse totalmente al margen de la vida pública. No se les ha visto ni en la misa de Pascua, ni en las carreras de caballos, donde eran habituales, ni en las celebraciones por el centenario de su abuela, Isabel II.  Tanto ella como su hermana han sido siempre un activo fundamental tanto en el reinado de su abuela, Isabel II, como en el de su tío Carlos III. Aunque las dos tienen su carrera profesional al margen de la casa real, siempre han estado cuando se les ha necesitado y el Rey les devolvió el favor trazando un cordón sanitario alrededor de ellas cuando el escándalo del caso Epstein estalló primero a su padre y después a su madre, pero los tentáculos del fallecido magnate son alargados y amenazan con arrastrar también a Beatriz y Eugenia al lodazal.

De su futuro, del todo incierto, es más dueño el príncipe Guillermo, que será quien herede la Corona, que Carlos III, y todo apunta a que no contará ni con Eugenia ni con Beatriz para diseñar su reinado. Es lógico, por una parte, ya que no se espera una vieja guardia sosteniendo una familia real extensa como en la era de Isabel II, sino que es de esperar que siga los pasos de su padre y que su núcleo duro sea aún más compacto, con sus tres hijos como principales apoyos. A pesar de esta obviedad, está claro que si hay una intención de mantener cerca a determinados activos, existe margen de maniobra, pero es difícil imaginar ese movimiento a tenor de los últimos acontecimientos con sus primas.