Andrew Mountbatten-Windsor se encuentra alojado temporalmente en Wood Farm mientras el equipo de su hermano, el rey Carlos III, prepara Marsh Farm. El desacreditado expríncipe se vio obligado a renunciar al arrendamiento de su impresionante mansión, Royal Lodge, en Windsor tras las continuas revelaciones sobre su relación con el pedófilo convicto Jeffrey Epstein. Puede que los vecinos de Sandringham no estén muy contentos con el refugio de Andrés, pero él puede estar bastante satisfecho con el alojamiento que le han proporcionado, con una serie de lujosas comodidades de las que puede disfrutar.
Una propiedad recién decorada
Aunque Andrés está reduciendo considerablemente el tamaño de su hogar, sigue disfrutando de un entorno de lujo. Marsh Farm está siendo reformada para la llegada del expríncipe, lo que significa que se mudará a una residencia perfectamente decorada. En realidad, está muy lejos del entorno deteriorado de Royal Lodge, que estaba bastante ruinoso cuando se marchó.
Acceso a una finca increíble
Royal Lodge tiene una finca de 98 acres, pero en Sandringham hay aún más espacio para pasear. La granja del exduque de York se encuentra a dos millas de Sandringham House, enclavada en la emblemática finca de 20.000 acres. Está situada en la zona costera de Norfolk, declarada de excepcional belleza natural, y el público puede explorar el parque a su antojo. Andrés también tendrá acceso a estos increíbles alrededores, que incluyen bosques llenos de naturaleza y la yeguada real privada donde se crían los caballos.
Cuadras privadas
Marsh Farm también cuenta con sus propias cuadras, por lo que Andrés no ha dudado en trasladarse con sus caballos, ya que la equitación es uno de sus pasatiempos favoritos. El mes pasado, Andrew fue fotografiado en Windsor montando a caballo con su nieta Sienna, de cuatro años, que estaba allí con su madre, la princesa Beatrice.
Privacidad y seguridad
Se ha instalado una valla de dos metros alrededor del perímetro de la propiedad para proporcionar al expríncipe la privacidad adecuada en su hogar. Además, a finales de 2025, se amplió la zona de exclusión aérea para incluir Marsh Farm, lo que supuso otra medida de seguridad estratégica para evitar que los drones sobrevolaran la casa. Al vivir en la finca de Sandringham, Andrés también se beneficiará de la seguridad in situ de Carlos.
Televisión por cable
Además de las medidas de seguridad, se vio a obreros instalando Sky TV -el Movistar Plus+ británico- en Marsh Farm, un servicio que puede costar hasta 60 libras al mes -en torno a los 70 euros-. Se desconoce si el hermano de Carlos III pagará las facturas con sus propios fondos o si recurrirá al Rey para que se haga cargo de ellas.
Desventajas de Marsh Farm
Sin embargo, la nueva propiedad de Andrés también tiene algunas desventajas: no solo supone un cambio a peor con respecto a su antigua y palaciega residencia de Royal Lodge, sino que también está catalogada como zona con riesgo de inundaciones, y se ha visto a personal de control de plagas en la casa, lo que indica que hay algún problema.












