Países Bajos se prepara para su gran semana. Este próximo lunes 27 de abril, el país celebra el Día del Rey, una fecha marcada en rojo en el calendario nacional que, además, coincide con el cumpleaños del monarca. Antes del gran colofón, Guillermo y Máxima de Holanda han comenzado los preparativos con la asistencia al concierto anual previo a la gran jornada monárquica. Los Reyes, junto con la presencia de la princesa Beatriz, han asistido al Teatro Sense de Dokkum, una pequeña ciudad en la provincia de Frisia que cuenta con apenas 12.000 habitantes, dándose un baño de masas ante un público de lo más implicado en las festividades.
El tema del concierto de este año ha sido el 'hogar', entendido no como un lugar fijo, sino como ese sentimiento que te acompaña allá donde vas. A lo largo de la velada, el vínculo con Frisia y su lengua se ha mezclado con la idea de encuentro y conexión, tanto dentro como fuera del escenario. Los Reyes buscan, así, poner el foco en una de las regiones más especiales del país: Frisia es una provincia del norte de los Países Bajos, conocida como una región histórica y cultural distintiva a lo largo de la costa del mar del Norte. Su principal característica es que posee su propia lengua, el frisón, reconocido oficialmente junto al neerlandés, siendo la lengua más cercana al inglés. Máxima ha brillado con luz propia con un look en el que combina unos pantalones de lentejuelas con el velvet, elevando el outfit con el empleo de un broche de diamantes convertible en horquilla. La Reina ha tenido que sortear un inconveniente inesperado: el viento, que ha meneado su pelo -tal y como se aprecia en las fotografías de la noche-. Eso sí, Máxima no ha dudado en hacer de tripas corazón, riéndose ante los flashes de los periodistas que cubrían el evento.
El concierto ha contado con la presencia de artistas frisones como Sytze Pruiksma, Nynke Laverman, Broken Brass y Mayte Veenstra, ganadora del Frysk Sjongfestival 2025. También participa la violinista Simone Lamsma, que ha interpretado una obra del compositor polaco Henryk Wieniawski junto al pianista Jonathan Fournel. El Ragazze Quartet ha acompañado al contratenor Arturo den Hartog, quien ha contado una historia de Anansi, procedente de su Surinam natal. Tras la actuación del cuarteto vocal Cantorías, la noche llega a su clímax con una actuación conjunta de todos los músicos. Los Reyes se han mostrado de los más cercanos con los artistas, protagonizando unas instantáneas para el recuerdo y demostrando la cercanía de la que siempre hacen gala tanto en eventos institucionales como en salidas alejadas de la agenda oficial.
Este concierto se celebra tradicionalmente antes de la histórica jornada del Día del Rey. La iniciativa comenzó en 1985 gracias a la Reina Beatriz y el Príncipe Claus. Cada año reúne a diferentes artistas y formaciones. Hasta 2013 se celebraba en el Palacio de Noordeinde, pero desde 2014 tiene lugar en el municipio donde la Familia Real celebra el Día del Rey. Este año, el lunes 27 de abril, los reyes Guillermo y Máxima estarán en Dokkum para culminar las celebraciones de la jornada más notoria del calendario real neerlandés.
De Miami a Frisia
Su presencia en Dokkum se produce menos de una semana después de su escapada estadounidense. Los reyes Guillermo y Máxima volvieron a demostrar por qué son una de las parejas más espontáneas de la realeza europea. El viaje, que tuvo como objetivo poner de relieve la sólida relación bilateral y los lazos históricos entre ambas naciones, dejó momentos para el recuerdo. En una imagen que fue de lo más viral, los monarcas disfrutaron de una competitiva partida de dominó con la comunidad latina del barrio de la Pequeña Habana, en Miami. Con Donald y Melania Trump como anfitriones, Guillermo y Máxima visitaron tres puntos: Filadelfia, Washington D.C. y la mencionada ciudad de Florida, lugares escogidos estratégicamente para subrayar las relaciones económicas.
En la Casa Blanca, y acompañados por el primer ministro holandés Rob Jetten en la cena oficial, Guillermo y Máxima mantuvieron una "conversación abierta y constructiva" con el mandatario estadounidense y su esposa, en la que abordaron conflictos como la guerra en Oriente Medio y la de Ucrania. "Fue una velada provechosa. Comprendo perfectamente la inquietud que sienten muchos neerlandeses respecto a esta visita y a la situación actual. Pero si uno se mantiene al margen, no puede hablar de estos temas. En ese sentido, creo que hemos cumplido nuestro objetivo", indicó Jetten.
















