El Mundial de 2026 está dejando auténticos momentazos y, a apenas unos días para conocer qué selecciones pasarán a los dieciseisavos de final, los resultados siguen dándonos sorpresas. La Copa del Mundo de este año, que por primera vez cuenta con tres países anfitriones -México, Canadá y Estados Unidos-, cuenta con más combinados que nunca y con algunas debutantes que, sin duda, están siendo la comidilla de la prensa internacional y de los acérrimos al deporte. Una de ellas es Curaçao, la 'Cenicienta' debutante que, esta madrugrada, ha hecho historia al conseguir su primer punto en el campeonato tras su empate a cero ante Ecuador.
El país caribeño, que participa por primera vez en un torneo internacional de este calibre, perdió 7-1 contra Alemania en el primer partido que jugó en el Mundial 2026, pero esta noche se ha enfrentado a su segundo encuentro, que ha tenido un resultado mucho más prometedor. La euforia ha sido total dentro y fuera del campo, y quienes no se han querido perder la celebración han sido los Reyes de Países Bajos, Guillermo y Máxima, que han acudido junto a su hija Ariane a saludar a los jugadores de la selección dirigida por Dick Advocaat -el técnico más veterano de esta Copa del Mundo-. "Curaçao, habéis conseguido un punto hoy, nunca un país tan pequeño había conseguido esto, es increíble", ha comenzado diciendo el monarca en un inesperado speech enunciado entre medias sucias y elásticas sudadas, un escenario un tanto anómalo para la cuidada agenda institucional de los Reyes.
Curaçao es uno de los cuatro países constituyentes que conforman el Reino de los Países Bajos, lo que significa que sus habitantes tienen la nacionalidad neerlandesa y comparten al monarca como jefe de Estado. Sin embargo, desde 2010 funciona como un país autónomo con su propio gobierno y leyes. Es un legado directo de la época colonial, cuando fue conquistada por la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales en 1634. Su capital, Willemstad, destaca por sus coloridas fachadas que recuerdan a la arquitectura tradicional neerlandesa.
Los Pantera Negra -que también son apodados The Blue Wave (La ola azul)- han recibido a los Reyes y a la princesa Ariane con brazos abiertos, en la que ha sido una jornada de lo más plena para los monarcas neerlandeses, pues primero aparecieron en el palco apoyando a su nación, Países Bajos, que goleó a Suecia por 5-1; y más tarde hicieron lo propio con la elástica de Curaçao. Así, Guillermo y Máxima han vuelto a demostrar lo bien que se desenvuelven en escenarios humanos, mostrando una cara más amable y cercana que, sin duda, se traslada a las imágenes capturadas de ellos. Sonrisas, emoción e ilusión, los monarcas holandeses siguen siendo los más disfrutones.
Una disculpa por su pasado colonialista
A finales de 2025, los Reyes Guillermo y Máxima de Holanda hicieron un viaje de estado a Surinam, antigua colonia de Países Bajos. En la reunión que los monarcas tuvieron con representantes de los descendientes de esclavos e indígenas, estos aceptaron este nuevo perdón que se produjo, por primera vez, de forma presencial. En 2023, el Rey también se mostró arrepentido por esta parte de la Historia de su país y en diciembre de 2022 el primer ministro, Mark Rutte, expresó que el pasado colonial y esclavista eran "un punto, no una coma", dejando abierta la posibilidad de reaparaciones.
Guillermo también pidió perdón por la inacción de los Reyes de su dinastía. La Casa Real Orange-Nassau, que está en el trono de los Países Bajos, se benefició del sistema esclavista que regía en sus colonias, según varios estudios encargados por el Goniermo neerlandés. Los ancestros del actual Rey habrían obtenido beneficios millonarios con la explotación del azúcar, cacao, café, tabaco y algodón.
"Su historia lleva el estigma de la esclavitud en nombre del Estado neerlandés. El gobierno neerlandés se ha disculpado por ello, y yo personalmente he añadido a esto la petición de perdón por la falta de acción contra este crimen de lesa humanidad por parte de los estatúderes y reyes de la Casa de Orange-Nassau. Hoy, en una reunión con representantes de los descendientes de esclavos y de las comunidades indígenas, reiteré esta disculpa y esta solicitud de perdón. Lo único que puede evitar que la arbitrariedad, la explotación, la injusticia y la impunidad vuelvan a prevalecer en el siglo XXI es nuestro Estado de derecho libre y democrático. Compartimos esta convicción", dijo al respecto el rey Guillermo en su discurso.












