Siempre han sido unos hermanos muy unidos. En los momentos buenos y en los malos y sin importar la distancia, saben que siempre pueden contar los unos con los otros. Los hijos de la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin viven ahora en diferentes ciudades -Irene en Oxford, Juan en Londres, Miguel en Madrid y Pablo en Barcelona, pero siempre que los compromisos con sus trabajos y sus estudios se lo permiten, intentan verse, como ocurrió hace una semana.
Una semana después de haber estado en Galicia viendo a su abuelo el rey Juan Carlos, al que le presentó a su novio, Fernando Echevarría; la pareja fue fotografiada en Barcelona, acudiendo a ver un partido de balonmano de Pablo. En las gradas del Palau d’Esports de Granollers (Barcelona), Irene y Fernando estuvieron animando al Fraikin BM Granollers acompañados por Miguel Urdangarin y su novia, Olympia Beracasa, que viajaron desde Madrid; y por la novia de Pablo, Johanna Zott.
Una cita de parejas, que demuestra deja claro que todos se llevan muy bien y que Fernando ha encajado a la perfección entre los Urdangarin. Él tiene en torno a 30 años, trabaja en el sector de la banca en Londres y comenzó el pasado verano su relación con Irene, quien estudia International Hospitality Management (Gestión Internacional de Hostelería) en la Universidad de Oxford Brookes.
Tras el partido, que finalizó con una victoria del equipo de Pablo, las tres parejas se fueron a celebrarlo al restaurante Can Gallina Gastrobar, un local de tapas y productos típicos catalanes. Tan solo faltaba Juan, el mayor de los hermanos, que como decíamos ya conocía al novio de su hermana de Londres. Con lo cual, se puede decir que Fernando cuenta con el “aprobado” de todos hermanos.
El orgullo de la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin
Lo que más ha preocupado siempre a la infanta Cristina, como a todas las madres, se ha convertido en su mayor motivo de felicidad: sus hijos. Ver cómo los cuatro se están labrando su futuro y están luchando por sus sueños, hace que se sienta tremendamente orgullosa. Pero que, además, hayan encontrado en el camino parejas que los completan, con los que pueden compartir su vida y sus ilusiones es un plus para estar más que contenta.
Tras una etapa difícil por su divorcio de Iñaki —que firmaron en diciembre de 2023— todo ha vuelto a la normalidad y siguen siendo una familia unida a pesar de que no sean un matrimonio. Iñaki también está muy presente en la vida de sus hijos, sobre todo y por cercanía en la de Pablo, a quien acompaña en muchas ocasiones en los partidos. Para él es un regalo que su hijo haya querido seguir sus pasos en el balonmano y se siente honrado por las personas adultas en las que se han convertido sus cuatro hijos.
Cuatro personalidades diferentes
"Me inspiran y, como digo en mi libro –Todo lo Vivido: triunfos, derrotas y aprendizajes-, no puedo estar más orgulloso de los cuatro. Me gusta cómo se tratan y cómo tratan a los demás. Juan, el mayor, es cariñoso, buena persona y lleva un niño dentro. Fue el gran pilar emocional de su madre y de sus hermanos cuando ingresé en prisión. Es todo comprensión, excepcional, siempre piensa en los demás. Pablo, el segundo, es un talento —ahora soy el padre de un deportista de élite— y una persona extraordinaria, muy sensible y con mucha vida interior. Tiene una personalidad casi genial y estoy seguro de que conseguirá lo que se proponga. Miguel, el tercero, tiene un superpoder, el de 'la intuición', y un don, la comunicación. Lo analiza todo, se explica de maravilla — siempre da en la diana—, tiene pasión por la naturaleza y un alma aventurera, casi guerrera", declaraba en las páginas de ¡HOLA!
Y reconocía en dicha entrevista, que Irene lo tiene fascinado: “Debido a su dislexia, tuvo dificultades de aprendizaje desde bien pequeña, pero no le ha frenado ningún techo. Ni siquiera la situación que vivió siendo una adolescente: mi entrada en prisión y nuestro divorcio. Es una joven increíble, muy sensible, muy social, solidaria, casi de forma instintiva, porque su prioridad es que los demás estén bien, y siempre tiene un plan en el bolsillo”.











