Para la infanta Sofía, las mañanas no arrancan marcadas por la agenda oficial, sino con la luz tenue de octubre colándose por el ventanal de su residencia. Tras completar su primer año de carrera en Lisboa, la hija menor de los Reyes se ha instalado en París, donde cursa el segundo año de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en el Forward College. Allí, lejos del protocolo de la Casa Real, vive la cotidianeidad de cualquier estudiante de 19 años, aunque con la discreción que requiere su apellido.
La logística del hogar: una universitaria más en el super
A diferencia de los actos institucionales donde todo está medido al milímetro, en París la logística diaria corre por su cuenta. Quienes la han visto por las calles del Distrito 14 relatan una escena completamente costumbrista.
Hace la compra a pie:
Se desenvuelve con total autonomía, mochila a la espalda y atuendo informal (vaqueros anchos, sudaderas y zapatillas de deporte). Es frecuente verla entrar en las cadenas de supermercados o droguerías de barrio para adquirir productos esenciales.
Detalles de andar por casa
Recientemente, la revista ¡HOLA! ha publicado imágenes de la infanta saliendo de hacer compras básicas, de productos cotidianos como papel higiénico o mascarillas para el pelo. En la residencia comparte espacios y dinámicas organizativas con sus compañeros de grado, desde cocinar en grupo hasta participar en los turnos informales para mantener los espacios comunes.
Presupuesto y menús universitarios
La infanta está plenamente integrada en la vida del campus. Con frecuencia recurre al menú universitario estándar de la Cité Internationale Universitaire (con tres platos por poco más de tres euros), la opción estrella entre sus compañeros cuando no hay tiempo para cocinar y prefieren tomar algo en la cafetería del campus.
Almuerzo en el césped
Si el tiempo acompaña, la infanta y su círculo de amigos optan por los jardines que rodean las residencias universitarias de la zona, donde improvisan un picnic sobre el césped con ensaladas compradas en el supermercado o lo que hayan preparado en las cocinas comunitarias.
Debates intensos y trabajo en equipo
La metodología del Forward College no entiende de clases magistrales pasivas. El día a día académico transcurre en seminarios reducidos donde el debate es constante y directo. Hoy toca analizar diplomacia europea y geopolítica. La infanta interviene, toma notas en su portátil y discute posturas con estudiantes venidos de todos los rincones del mundo. Quienes comparten aula con ella destacan su soltura, su capacidad de escucha y una calidez cercana que heredó de su padre, matizada por la disciplina analítica que siempre le ha inculcado la reina Letizia.
En lugar de grandes aulas, los estudiantes trabajan en grupos reducidos de unos quince alumnos, participan en debates y talleres, realizan proyectos en equipo y reciben una atención individualizada de sus profesores. Según la información que aparece en su web, su modelo educativo apuesta por potenciar cuatro tipos de inteligencia —cognitiva, social, emocional y práctica— y fomenta el liderazgo, la creatividad y la capacidad de adaptación. También ofrece programas de desarrollo personal que ayudan a los alumnos a descubrir sus fortalezas y potenciar sus capacidades.
Sus planes de ocio y desconexión parisina
Cuando terminan las clases, lejos de la etiqueta, el tiempo libre de la hermana de la princesa de Asturias gira alrededor de la vida universitaria y el entorno sociocultural de la Rive Gauche.
El "refugio" en las cafeterías de autor
Siguiendo la propia guía del campus, uno de los puntos clave de reunión para ella y sus amigos son los cafés de coworking histórico y los "anti-cafés" del Barrio Latino (como el conocido Nuage Café). Son espacios acogedores, donde disponen de barra libre de cafés, tés y aperitivos ilimitados mientras preparan trabajos en grupo.
Planes comunitarios e integración
Durante las primeras semanas de curso, Sofía ha podido sumarse a las actividades sociales organizadas por los propios estudiantes: desde torneos informales de petanca en los parques cercanos y sesiones de yoga a noches de juegos y concursos de cocina.
Paseos y callejeo
En los momentos de ocio, la infanta aprovecha al máximo el anonimato que le regala la multitud parisina. Es habitual verla caminando a buen paso conversando animadamente con sus amigas, descubriendo coquetas librerías o parando en alguna terraza a tomar algo a última hora de la tarde.





