El príncipe Christian es el heredero y concentra la atención institucional; Isabella acaba de graduarse y se prepara para entrar en el Ejército; Josephine salió pronto de casa para estudiar teatro. En ese mapa familiar tan definido, el príncipe Vincent siempre ha ocupado un lugar distinto: discreto, correcto, encantador, pero el más desconocido de los hijos de Federico y Mary de Dinamarca. Sin embargo, este verano ha participado en un plan al que no ha llegado a través de la agenda oficial.
El pasado enero Vincent de Dinamarca cumplió 15 años, una edad en la que la adolescencia empieza a marcar carácter y los reyes le han permitido disfrutar de su primer festival, una afición que es muy del gusto del propio rey Federico y que también han heredado sus hijos mayores. Según muestra la prensa danesa, el príncipe Vincente llegó al Musik i Lejet, en la localidad costera de Tisvildeleje, para ver al rapero de Copenhague, Benjamin Hav, y allí lo doy todo.
Aunque al principio se dejo ver con amigos e incluso atendió a los fotógrafos posando divertido con sus gafas de sol y una amplia sonrisa, cuando comenzó la actuación se trasladó a la zona VIP para ver mejor y allí estaba su hermana melliza, la princesa Josephine, que también se incorpora por primera vez a este tipo de planes. Entre el público estaba el príncipe heredero, Christian, rodeado de su grupo de amigos, bailando y haciendo gestos de broma a sus hermanos en la distancia.
Según la prensa danesa, la única que faltó al plan fue la princesa Isabella, que sí estuvo el año pasado de festival con su hermano Christian, en lo que ya es una afición consolidada en casa de los reyes y que forma parte de la vida social de los príncipes que normalmente no vemos. En ese sentido, hay que recordar que tanto el rey Federico como su hermano, el príncipe Joaquín, siempre fueron muy aficionados a este tipo de planes y que era habitual encontrarlos en festivales, mezclados entre el público, con ropa muy informal y, siendo príncipe, Federico llegó a subirse al escenario del Smukfest, una de las citas musicales más destacadas del país.
Para el príncipe Vincent, que hasta ahora había mantenido un perfil bajo y pocas apariciones públicas fuera del marco oficial, esta salida estival supone también una forma de situarse en ese mapa familiar: un gesto discreto, natural y muy propio de su edad que confirma que el hijo más reservado de Federico y Mary empieza a ocupar su espacio con la misma normalidad que sus hermanos mayores.






