PRIMICIA

El posado más especial de la infanta Elena y Felipe Juan Froilán: la foto que prueba la unión de madre e hijo


Antes de poner rumbo a París, el pasado fin de semana estuvieron en Sevilla, donde disfrutaron, junto al rey Juan Carlos, de la tradicional corrida del Domingo de Resurrección en la Real Maestranza de Caballería


Felipe Juan Froilán con su madre, la infanta Elena© LAURENCE DEBRAY
9 de abril de 2026 a las 20:27 CEST

Viven a miles de kilómetros de distancia, pero la infanta Elena sigue siendo un pilar fundamental en la vida de su hijo. Han pasado casi tres años desde que Felipe Juan Froilán se instaló en Abu Dabi -cerca de su abuelo, el rey Juan Carlos, al que está muy unido-, donde recibe regularmente la visita de su madre. En cada encuentro se nota la cercanía y complicidad entre ambos, como nos contaba, hace unos meses la escritora e historiadora franco-venezolana Laurence Debray. “Siempre le he visto cariñoso y protector con su madre”. “No escatima en gestos tiernos” y lo cierto es que está muy pendiente de ella.

Su relación es excelente, y una vez más, pudimos comprobarlo el pasado fin de semana, cuando Felipe y doña Elena viajaron a la capital hispalense -junto a Victoria- para recibir al rey Juan Carlos, que volvía a nuestro país para asistir a la tradicional corrida del Domingo de Resurrección en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. 

Juntos, de nuevo, disfrutando del festejo taurino con Victoria y don Juan Carlos, que se dio un auténtico baño de masas, y allí posaron en una preciosa instantánea que mostramos en primicia. Una última prueba del vínculo de afecto y respeto que mantienen y que ha madurado sin perder su esencia. 

La infanta Cristina, Miguel Urdangarin, el rey Juan Carlos, la infanta Elena, Victoria y Felipe de Marichalar© GTRES
La infanta Cristina, Miguel Urdangarin, el rey Juan Carlos, la infanta Elena y Victoria y Felipe de Marichalar en una imagen de archivo
El rey Juan Carlos, la infanta Elena y Felipe de Marichalar en una Feria Taurina© GTRES
"Siempre le he visto cariñoso y protector con su madre", nos contaba Laurence Debray hace unos meses

Nuevo viaje

Ahora, casi una semana después, madre e hijo volverán a viajar juntos a París para acompañar al rey Juan Carlos en una nueva e importante cita. El monarca recibirá este sábado, 11 de abril, un reconocimiento por Reconciliación, las memorias que escribió en colaboración con la escritora e historiadora Laurence Debray -que también estará presente en el acto-; y, tal y como avanzamos esta mañana en primicia, han querido estar a su lado, mostrándole, de nuevo, su apoyo incondicional. 

Atrás han quedado los años difíciles de Felipe. Aunque tuvo que hacer frente a una intensa presión mediática en España y atravesó algunos momentos de inestabilidad, doña Elena siempre estuvo ahí, sin soltar su mano. Ha sido su punto de referencia silencioso, la persona a la que podía acudir sin tener que dar explicaciones.

Felipe Juan Froilán con su madre, la infanta Elena© LAURENCE DEBRAY
Doña Elena con su hijo

El hijo mayor de doña Elena -y el primer nieto que tuvo don Juan Carlos- lleva una vida marcada por la discreción y el trabajo - en la Empresa Nacional de Petróleo de Abu Dabi- en los Emiratos Árabes. 

Ya lo dijo el Rey en su libro, ha vivido “una metamorfosis” en “tiempo récord” desde que se marchó a Abu Dabi. “En un día se acomodó a una vida sana y recta. Empezó a hacer deporte y régimen. Se dedicó intensamente a su trabajo. Se ocupaba de la logística de la COP25. Era el primero en llegar al despacho y el último en marcharse”.

Felipe adora a su abuelo. Para don Juan Carlos, tenerle tan cerca es “una satisfacción que ilumina el día a día (…) Su compañía me alegra y su amabilidad me emociona”. Suele visitarle a menudo, “compartimos una buena comida, vemos partidos en la tele y charlamos. Los pequeños placeres de la vida. nos tomamos mucho el pelo, el humor sigue siendo el mejor remedio para las tribulaciones de la vida”. 

La infanta Elena con Laurence Debray© LAURENCE DEBRAY
La infanta Elena con Laurence Debray el pasado fin de semana

“Le acogí bajo mis alas y le di un marco estable y la oportunidad de construirse un destino. Ha tomado su impulso y su camino con total independencia”.

De hecho, en cuanto llegó, Felipe se instaló en un pequeño apartamento en el centro de la ciudad con un amigo, y pronto se apuntó al gimnasio y empezó a cuidar su alimentación… Aunque sigue sin ser un gran cocinero -como nos desvelaba Laurence Debray y confirmaba su abuelo en sus memorias-. 

Como es lógico, echa mucho de menos nuestro país, a su familia, a su pandilla y la comida, así que, en cuanto regresa a Madrid, lo primero que hace es ver a sus seres queridos y, después, tomar un pincho de tortilla.