Este sábado, 11 de abril, el rey Juan Carlos recibirá en París un importante galardón por Reconciliación, una biografía que ha vendido más de 150.000 ejemplares solo en español y ha sido escrita en colaboración con la escritora e historiadora franco-venezolana Laurence Debray. Don Juan Carlos recogerá este premio en persona durante las 35.ª jornadas Lire la Politique (Leer la Política). Lo hará junto a su biógrafa y en presencia de varios miembros de su familia. Según ha podido saber ¡HOLA! en primicia, las infantas Elena y Cristina, así como Felipe Juan Froilán, asistirán a este acto, que se celebrará en la Asamblea Nacional francesa, ante un público compuesto por personalidades destacadas del mundo de la política, las letras y los medios de comunicación.
Durante el acto, don Juan Carlos y Laurence Debray pronunciarán un discurso de agradecimiento tras recoger este prestigioso premio que recompensa la formidable trayectoria de una obra fuera de lo común, pues se trata de las primeras memorias jamás escritas por un exjefe del Estado, quien, además, fue un actor clave en páginas decisivas de la historia contemporánea española y mundial. Además de la crónica íntima y detallada de la Transición, el padre del rey Felipe VI recorre, a través del relato de su vida digna de una novela, la evolución política y social del país, así como su papel en la escena internacional y sus relaciones personales con los líderes más destacados del siglo XX y principio del XXI.
Este homenaje, que llega cinco meses después de la publicación en Francia de Reconciliación, propiciará un nuevo encuentro de don Juan Carlos con su familia. La última vez que le vimos en público rodeado de los suyos fue el Domingo de Resurrección, cuando acudió con su hija, la infanta Elena, y sus nietos, Felipe y Victoria Federica de Marichalar, a la tradicional corrida en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla.
Aunque fue un viaje exprés, don Juan Carlos aprovechó al máximo sus horas en la capital andaluza, una visita sorpresa que fue adelantada por ¡HOLA!. Fue recibido con un emotivo y largo abrazo por su nieta Victoria Federica que hablaba por sí solo. La distancia en kilómetros es mucha, pero el cariño sigue intacto y la devoción por su abuelo está más presente que nunca. El rey Juan Carlos fue recibido en la Maestranza con una apoteósica ovación con el público puesto en pie. En el palco estuvo acompañado por su hija mayor en una corrida inolvidable que también supuso la reaparición de Morante de la Puebla. Emocionado y muy feliz, el Rey fue sorprendido cuando el diestro de la Puebla del Río, quien le había invitado personalmente para que asistiera a la corrida, le lanzó su montera después de haber cortado dos orejas en una faena memorable. El padre de Felipe VI es gran seguidor de Morante, al que, en 2007, después de la corrida de la beneficencia de Las Ventas, que presidió, le regaló un capote tras recibir su brindis. La tauromaquia es una de sus grandes pasiones que desde que vive en Emiratos echa mucho de menos.
El lunes de Pascua, tal y como publica la revista ¡HOLA!, el padre del rey Felipe abandonó Sevilla, tras haber vivido una jornada gloriosa. Fue rumbo a Cascais (Portugal) donde permanecerá hasta este viernes, cuando vaya a París a recibir su premio de Lire la Politique. Este premio no tiene nada de sorprendente, ya que Reconciliación fue escrito en francés, lengua que el Rey habla desde la infancia y lengua materna de su biógrafa. Y fue en Francia donde se publicó inicialmente la obra, el pasado mes de noviembre, antes de salir, un mes más tarde, en español. Ambos asistirán en persona al evento en el que estarán rodeados de personalidades destacadas del mundo de la política, las letras y los medios de comunicación. La presencia de los dos autores en la Asamblea Nacional confiere a este acto una dimensión especial, entre el testimonio, la historia y la reflexión sobre la memoria política.
Desde Casa Real ya se ha indicado que Juan Carlos I puede volver a España cuando lo desee, aunque con la condición de que recupere su residencia fiscal en el país con el fin de preservar su imagen y la de la institución. A lo que el Rey responde, según su biógrafa, que "primero le dejen dormir en su casa de la Zarzuela" Para tener residencia fiscal hace falta tener residencia".









