La reina Sofía vive estos días marcada por un tono especialmente familiar, arropada por sus hijas, las infantas Elena y Cristina, en un encuentro en el que también han estado presentes sus nietas, Victoria Federica e Irene Urdangarin. Una reunión significativa, inevitablemente marcada por la ausencia de su hermana, la princesa Irene de Grecia.
El plan más familiar de la Reina
Esta tarde, doña Sofía ha reaparecido en Mallorca, adonde se ha desplazado junto a las infantas y sus hijas. Se trata de una estancia cargada de significado, ya que es la primera vez que acude a la isla sin su hermana —fallecida el pasado mes de febrero a los 83 años—, especialmente en unas fechas tan señaladas como estas, que inevitablemente evocan algunos de los recuerdos más importantes que ambas compartieron. Por ello, las infantas Elena y Cristina se han convertido en un apoyo fundamental para la Reina en un momento especialmente delicado. En este contexto, han compartido un plan de carácter oficial —y también familiar—. Las cinco han asistido a la Catedral-Basílica de Santa María de Mallorca, donde ha tenido lugar el tradicional concierto de Pascua, protagonizando un nuevo acto de su agenda oficial.
A su llegada, la Reina ha sido recibida por Marga Prohens, presidenta del Govern balear, dando así comienzo a un acto en el que también ha saludado al presidente del Parlamento, Gabriel Le Senne, así como a la presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol. Un gesto que refleja, una vez más, la cercanía y el compromiso de doña Sofía con este tipo de encuentros institucionales, Pues , fiel a una tradición que mantiene desde 2007, la Reina ha vuelto a mostrar su apoyo al proyecto solidario 'Proyecto Hombre', al que ha contribuido a dar visibilidad a lo largo de los años. Su implicación constante la ha convertido en un referente en el ámbito social.
Algo que ha llevado al impulso de muchos a sumarse a las causas que promueve esta organización. Un hecho que refleja —una vez más— la vocación solidaria discreta y constante de la Reina a lo largo de los años. Un encuentro en el que, por primera vez, hemos podido ver a doña Sofía junto a la infanta Cristina en Palma de Mallorca, poniendo de relieve la progresiva normalización de la presencia de la infanta en la isla, donde también tiene previsto pasar estas vacaciones de Semana Santa en el Palacio de Marivent.
Un hecho que las muestra más unidas que nunca en un momento especialmente delicado para la Reina. Una sensibilidad que también se refleja en su estilismo. Tras haber dejado atrás el luto más riguroso que la ha acompañado en los últimos días —y después de verla reaparecer con una imagen más luminosa en Miami—, doña Sofía ha optado de nuevo por un conjunto en tonos negros, manteniendo muy presente el recuerdo de su hermana, la princesa Irene.
El recuerdo a Irene de Grecia
Nada más comenzar el evento organizado por el Rotary Club Ramon Llull, se ha rendido homenaje a Irene de Grecia, quien durante años acompañaba a la madre del rey Felipe VI. La presidenta del club, Christine Schedukat, ha recordado a la princesa con emotivas palabras: "Una persona muy querida que nos ha acompañado tantos años y que hoy ya no está. Este Réquiem es en su honor". Por su parte, Jesús Mullor, presidente de Proyecto Hombre Baleares, destacó la importancia del compromiso social de la noche, agradeciendo a la Casa Real, a las autoridades y a todos los asistentes por apoyar los proyectos de la entidad: "Esta noche la música se convertirá en un puente con el compromiso".
La presencia de Victoria Federica e Irene Urdangarin
La reina ha asistido junto a sus dos hijas y, por primera ocasión, también con dos de sus nietas. Victoria Federica ha vuelto a mostrar su impecable estilo con un pantalón ancho negro, jersey a juego, manoletinas oscuras y ha añadido un toque de distinción con un abrigo con bordados en verde y plata. Por su parte, Irene Urdangarin ha acudido con un conjunto completamente negro, aportando un toque de color gracias a un fular dorado. Ambas han querido estar al lado de su abuela en esta velada tan significativa, ya que es la primera sin Irene de Grecia, a quien ellas también mantenían un vínculo muy cercano.












