La reina Margarita de Dinamarca, de 86 años, ha recibido el alta médica esta mañana, apenas un día después de ausentarse del funeral de su querido amigo y familiar, el rey Harald de Noruega. Tras varios días ingresada en el Rigshospitalet, la Casa Real danesa ha confirmado que la soberana se encuentra "bien" y que ya ha regresado al Palacio de Fredensborg, donde deberá mantener un periodo de reposo y seguimiento. Su ausencia en Oslo, muy comentada en los círculos nórdicos, subrayó la estrecha relación entre ambas casas reales y el impacto emocional que la muerte de Harald ha tenido para las familias reales de Dinamarca y Suecia. Ahora, con su recuperación en marcha, la reina danesa retoma su vida en palacio con una agenda que dependerá estrictamente de su evolución médica.
El comunicado oficial, breve y preciso, insiste en que Margarita deberá "tomarlo con calma" en los próximos meses, un mensaje que confirma que la soberana encara una etapa de actividad limitada. Su regreso a Fredensborg marca el inicio de un periodo de transición en el que la reina combinará descanso con una presencia institucional reducida, mientras la Casa Real ajusta su calendario y prepara el retorno gradual de la monarca a sus funciones.





