El regreso de los miembros más destacados de la realeza europea está marcando el final del verano. Si hace tan solo unas semanas cada uno de ellos acaparaba cenas familiares, posados en los emblemáticos jardines de cada palacio o, incluso, apariciones al más puro estilo Hollywood –como la llegada del príncipe Vincent a Gråsten–, ahora asumen una agenda imparable que da inicio a la nueva temporada de la mano de retos que llevan años siendo formulados. La reina Mary asume desde ya esa agenda tan imparable como sofisticada en la que alcanza el resultado más deseado tras diez años de trabajo, y es que, tal y como ha anunciado la Casa Real de Dinamarca, el proyecto de la esposa de Federico, que lleva liderando desde hace más de diez años, ha comenzado a dar sus frutos.
El gran proyecto con la Reina como protagonista
Mary de Dinamarca se ha consolidado, a través de su trayectoria institucional, como una de las grandes embajadoras de los nacimientos alrededor del mundo, por lo que su participación en este tipo de proyectos se ha convertido en parte del día a día de la esposa de Federico X. "Durante casi una década, la Reina ha estado siguiendo el desarrollo global dentro de la mortalidad", interesándose y trabajando en el problema de los fallecimientos relacionados con el embarazo y el parto. Por ello, la Reina ha escogido este acto para regresar, tras sus diferentes actos después de sus vacaciones, a una agenda que recoge, en este caso, uno de sus propios legados dentro de la monarquía.
Un hecho que, alrededor de este tiempo, ha alcanzado un nuevo punto dentro de la iniciativa de 10 millones de nacimientos más seguros, una ambiciosa meta impulsada por la Reina para conseguir que millones de mujeres tengan acceso a un nacimiento más seguro antes de finales de 2030. Así, este proyecto se consolida como una de las iniciativas vinculadas a la labor de Mary de Dinamarca en favor de la maternidad y de una atención sanitaria que permita reducir la mortalidad relacionada con el embarazo y el parto.
Un gesto que acerca a la Reina a una esfera de carácter más social, siguiendo la misma línea de otras reinas de Europa que también mantienen su papel institucional enraizado en este tipo de actos. Pues, si para la Reina Mary los nacimientos seguros forman parte de su trabajo personal, para la Reina Letizia lo es la salud mental; para Máxima de Holanda, la financiación inclusiva global, mientras que para la Reina Matilde de Bélgica lo son la protección de la infancia vulnerable y los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Es de esta forma como cada una de las miembros más destacadas de la realeza europea encuentra el equilibrio entre el glamour de sus diamantes y ese carácter más social que les permite conocer, cada día, un poco más de cerca la situación de cada rincón del mundo. De esta forma, Mary ha vuelto al trabajo de la forma más solidaria posible, celebrando también haber alcanzado la ambiciosa cifra que recoge su propio legado a través de la destacada iniciativa.







