Kate Middleton se encuentra este martes en el segundo y último día de su viaje en Italia que ha desatado la locura, que se está viviendo con gran expectación en el país transalpino y en todo el mundo y que ha demostrado que es una princesa global, muy querida y apreciada fuera de Reino Unido y que sus apariciones causan el mismo impacto que la recordada Lady Di. El interés por este desplazamiento fuera de su país es estratosférico, ya que es el primero que realiza en cuatro años. Su agenda internacional se congeló por completo cuando se anunció que tenía cáncer.
Después del baño de masas en su recibimiento a Reggio Emilia, una ciudad al norte de Italia, Kate ha seguido empapándose de cómo esta ciudad ha hecho de los niños una prioridad y ha querido conocer sobre el terreno cómo otros países cuidan a la infancia y qué aspectos de su desarrollo social y emocional son prioritarios. El enfoque de Reggio Emilia, que está reconocido internacionalmente en el ámbito de la educación infantil, sitúa las relaciones, el entorno y la comunidad en el centro del desarrollo del niño y es ampliamente respetado por crear entornos de aprendizaje enriquecedores, creativos y sensibles. Su filosofía única de aprendizaje temprano, centrada en la creatividad, las relaciones y el descubrimiento práctico, goza de reconocimiento mundial y de un gran prestigio dentro del sector infantil.
Kate Middleton ha comenzado el segundo y último día de su visita a Italia en la escuela infantil pública Salvador Allende para niños de cero a seis años, que cuenta con un equipo docente formado por ocho profesores, además de un profesor de religión católica y dos auxiliares. Ha vuelto a reunirse con niños de este centro y con su personal para ver cómo es el aprendizaje basado en la naturaleza y que está integrado dentro del enfoque Reggio Emilia. La princesa Kate es una firme defensora del poder curativo que tiene la naturaleza y ahora ha querido conocer su poder para educar a los pequeños. Así, la escuela pone especial énfasis en el aprendizaje al aire libre y la educación medioambiental, e incluye un jardín con elementos como un sauce y un bosque de bambú.
Vestida con una falda larga plisada y americana a juego en tonos claros, la Princesa se ha unido a los pequeños en su jardín, en unas imágenes que recuerdan mucho a la princesa Diana, quien trabajaba como asistente de maestra en una guardería cuando se comprometió en 1981 con el entonces príncipe Carlos de Inglaterra. Kate se ha sentado con los pequeños y ha estado participando de sus actividades; incluso se ha atrevido a coger un pequeño reptil para que los niños lo inspeccionaran.
A su llegada ha sido recibida por Federico Ruozzi, presidente de los Centros para la Primera Infancia, y Annalisa Rabotti, pedagogista. Como una más, Kate se ha unido a una clase de niños durante su asamblea matutina al aire libre, donde observará cómo los alumnos debaten y deciden de forma colaborativa las actividades del día. El corazón de esta escuela no son las clases, sino los espacios verdes al aire libre, concebidos como un lugar vivo y cambiante para el aprendizaje y no solo como un lugar de recreo.
Así es un día escolar con el sistema Reggio Emilia
En el centro Salvador Allende, la jornada escolar se estructura según los horarios y ritmos de los niños, sus necesidades personales de crecimiento, socialización y aprendizaje con el objetivo de tener más autonomía, más maduración y desarrollar habilidades. En este colegio hay varias secciones y lo llamado rincón de la casa, compuesto por diversos muebles y enseres como platos, tazas, cubiertos, vasos, ollas y sartenes, alimentos, muñecas, cochecitos, cunas, botiquín, tabla de planchar, secador... También hay un rincón con construcciones, un rincón de lectura y conversación, el rincón de informática, el de los juegos de mesa y un gran salón que se usa para actividades físicas grupales. En el dormitorio tienen cunas, peluches y música relajante para que los niños de 3 años puedan echarse la siesta.
De su perfecto italiano al recuerdo de 'Lupo'
En el primer día de su visita por Italia, Kate Middleton ha sorprendido hablando en italiano. Hay que recordar que estuvo unos meses viviendo en Florencia como estudiante antes de comenzar sus estudios en la Universidad de St. Andrews, donde conoció al príncipe Guillermo y se enamoraron. Durante un encuentro con niños, Kate recordó a su querido perro: "Nuestro perro se llamaba Lupo", reconoció y añadió que "tenía una gran personalidad".










