El 80º cumpleaños del rey Carlos Gustavo de Suecia ha reunido en Estocolmo a representantes de casas reales de toda Europa, convirtiéndose en la mayor concentración de royals desdela coronación de Carlos III. Entre los invitados, una presencia ha destacado especialmente por tratarse de un debut internacional: la princesa Danica de Serbia, que ha asistido por primera vez a un acto de estas características junto a su marido, el príncipe Felipe Karadjordjevic. La Casa Real serbia confirmó su asistencia al jubileo sueco, subrayando los estrechos lazos que unen a ambas familias desde hace décadas. Un vínculo que se reforzó aún más cuando la princesa Victoria de Suecia ejerció como dama de honor en la boda de Felipe y Danica en 2017.
La presencia de Danica ha despertado un interés especial no solo por su papel dentro de la familia Karadjordjevic, sino también por su historia personal y su relación con la realeza española. Su marido, el príncipe Felipe, es ahijado de la reina Sofía, un lazo que procede de la rama Orléans-Braganza y Borbón-Dos Sicilias de su madre, María da Gloria, prima hermana de don Juan Carlos. Este parentesco convierte a la reina Sofía en una figura especialmente cercana para la pareja, que siempre ha contado con su presencia en los momentos más importantes de su vida.
Cumpliendo con el protocolo
El protocolo oficial de la gala —el estricto white tie o corbata blanca— impone normas inamovibles: vestido largo, tiara y una presencia impecable sobre la alfombra del Palacio Real de Estocolmo. Para la princesa Danica, conocida por su estilo bohemio y elegante, esta vez no había margen para recurrir a sus códigos habituales. La ocasión exigía lucir una de las piezas más destacadas del joyero de la antigua Corona serbia —extinta desde 1945—, porque, aunque Serbia no es una casa reinante, sus miembros siguen siendo considerados parte del cuerpo real en actos de esta magnitud.
Su llegada a la familia Karadjordjevic, tras casarse con el príncipe Felipe, se interpretó en su día como un gesto de continuidad para la dinastía. Aun así, su boda dejó una imagen inesperada: Danica no llevó tiara. Desde entonces, nunca la habíamos visto con una pieza de este tipo, lo que convierte su aparición en Estocolmo en un momento especialmente simbólico. Igual que la reina Suthida de Tailandia, ha elegido el 80º cumpleaños del monarca sueco para firmar su verdadera puesta de largo en la gran escena royal. Un debut que ha vivido acompañada de su marido y de sus suegros, los príncipes Alejandro y Catalina, reforzando la presencia de la familia serbia en una de las citas más relevantes del año.
La pareja ha llegado del brazo, impecable y perfectamente alineada con el protocolo sueco. La princesa Danica ha sorprendido con una tiara delicada y muy favorecedora, combinada con un vestido largo en rosa empolvado, fluido y elegante, una elección que encaja con su estilo personal sin renunciar a la solemnidad del acto. Su esposo, por su parte, ha optado por el chaqué, la elección clásica para este tipo de celebraciones.
Horas antes, ambos habían sido vistos a su llegada a la iglesia del Palacio Real para asistir al Te Deum celebrado en honor del monarca sueco. La ceremonia religiosa, que marca el inicio de las celebraciones oficiales, reunió a representantes de casas reales de toda Europa, convirtiéndose en uno de los encuentros más relevantes del año en la agenda institucional.
Quién es Danica de Serbia
Danica Marinković, nacida en Belgrado en 1986, es hija del reconocido pintor expresionista serbio Milan “Cile” Marinković y de la artista Zorica “Beba” Krupež. Pasó gran parte de su infancia en París, donde su familia se instaló en 1992, y posee doble nacionalidad franco-serbia. Su formación es profundamente artística: estudió en Belgrado, París y Londres, graduándose en Diseño Gráfico y Comunicación Visual en la Academia de Artes Aplicadas de París y completando un posgrado en el Chelsea College of Arts de Londres.
Además de su faceta como diseñadora gráfica, Danica es conocida por su trabajo como artista de collage bajo el nombre artístico Dana MAAR, con exposiciones en París y Belgrado, y participación en varias ediciones de la Bienal de Arte Contemporáneo de París.
Su boda con el príncipe Felipe se celebró el 7 de octubre de 2017 en la catedral de San Miguel de Belgrado, en una ceremonia histórica: fue la primera boda real celebrada en Serbia desde 1922. La pareja tiene dos hijos: el príncipe Stefan, nacido el 25 de febrero de 2018, y la princesa Marija, que llegó al mundo el 5 de noviembre de 2023.










