El sultán de Omán Haitham bin Tarik Al Said, que sucedió a su primo en el año 2020, parece estar construyendo una familia real coral cada vez más visible, tanto a nivel internacional, como dentro de su propio país, dando a su esposa, Sayyida Ahad bint Abdullah, y a sus dos hijos varones espacios cada vez más visibles y puestos de poder con los que entran en el grupo de los que serán los hombres fuertes en el futuro del Golfo. Theyazin bin Haitham, el primogénito, ya tenía una carrera política consolidada como príncipe heredero y Viceprimer Ministro de Asuntos Económicos, más centrado en labores de Estado y en todo aquello relacionado con las fuerzas armadas de su país. Sin embargo, en los últimos meses es su hermano pequeño, el segundo hijo varón el que a sus 31 años toma posiciones, acumula nuevos cargos y se convierte en un rostro cada día más presente en la vida pública de un país que estaba acostumbrado a que su monarquía fuera representada únicamente por el sultán.
El príncipe emergente se llama Bilarab bin Haitham Al Said, ocupa la segunda posición en la línea sucesoria al trono omaní, estudió en colegios internacionales de su país y se graduó en diseño espacial en el año 2018 en una universidad de Londres. En el año 2021 se casó en el Palacio Al Alam de Mascate y en diciembre de 2023 dio la bienvenida a su primer hijo, un varón al que puso el nombre de su padre, Haitham, y que vino a ocupar la tercera posición en la línea sucesoria, ya que su tío, que se ha casado dos veces, de momento no tiene descendencia.
De momento poco se conoce sobre su vida familiar y sobre el papel que ocupa su mujer, ya que hasta ahora la costumbre dictamina que las mujeres de los dirigentes no pueden ser vistas por otros hombres. De hecho, ha sido su madre, Sayyida Ahad bint Abdullah, la primera en ocupar un rol público en esa monarquía absoluta con el Islam como religión de Estado, es decir, hasta este reinado Omán nunca había tenido una Primera Dama. Sin embargo, el sultán Haitham bin Tarik Al Said, ha ido cambiando esto de forma progresiva e impulsando un debate gracias al que se han ido haciendo avances significativos, pero que todavía tiene un largo camino por recorrer. Muestra de ello es que el sultán y la primera dama tienen también dos hijas, que de momento no forman parte de esa familia real que están presentando al mundo.
Hasta ahora Bilarab bin Haitham bin Tarik Al Said había tenido presencia, lanzando unos premios de diseño que llevan su nombre y en base a los cuales se construyen proyectos que tienen impacto en la ciudadanía y también se había encargado de todo lo referente al impulso y la captación de empresas emergentes y proyectos innovadores para el desarrollo del país, pero el pasado enero su padre decidió que estaba listo para dar un paso más. Así que el sultán, mediante real decreto y durante una ceremonia de nombramiento bastante emotiva que tuvo lugar en el palacio real, lo nombró Ministro de Estado y Gobernador de Mascate, un cargo de especial relevancia ya que en él recae la gobernación más importante del país, que abarca la capital y su área metropolitana.
Las redes sociales de la casa real han reflejado también ese cambio de responsabilidad, ya que el príncipe ha comenzado a tener cada día más presencia en la pagina oficial de Instagram desde la que se sigue la agenda oficial y allí también muestran que el príncipe dedica parte de su agenda a conocer proyectos sociales, una área en la que su madre también tiene mucha presencia. Al margen de este canal oficial, el príncipe Bilarab tiene una cuenta propia en la que se centrada en su pasión por el diseño y el arte.









