Hace tan solo unos días conocíamos la espectacular noticia de que el príncipe Abdul Mateen y su mujer, Anisha de Brunéi, habían dado la bienvenida a su primera hija en común. Así, el décimo hijo del sultán Hassanal Bolkiah cumplía su sueño de formar una familia con el amor de su vida; un deseo que se ha hecho realidad tan solo dos años después de su espectacular enlace —el cual duró nueve días—. Ha sido junto a una preciosa instantánea familiar —en la que las miradas de orgullo de los Príncipes se roban el protagonismo— a través de su perfil oficial en redes sociales donde el príncipe Abdul ha compartido todos los detalles de su pequeña.
"Anisha y yo estamos muy agradecidos con el increíble equipo del JPMC por su excepcional cariño y apoyo", escribía bajo la fotografía, agradeciendo también "los buenos deseos" que han recibido durante estos días. Sin embargo, no han sido sus cálidas palabras las que han acaparado la atención, sino el precioso nombre que han elegido para su primogénita: Zahra Mariam Bolkiah. Una espectacular elección que representa a la perfección el significado de su llegada al mundo, ya que dos de los significados mayormente atribuidos a Zahra —de raíces árabes y derivado de 'zahara'— son iluminar o florecer. Una elección más que adecuada debido a la ilusión de los Príncipes por convertirse en formar una familia.
Fue a finales del año pasado, en el mes de octubre, cuando conocíamos que la dinastía encabezada por Hassanal Bolkiah —29º sultán de Brunéi— se expandiría con el nacimiento de uno de sus hijos menores. "Y entonces, éramos tres", escribía a través de sus redes sociales el príncipe Abdul, acompañando este breve pero significativo texto con una preciosa imagen de los (entonces) futuros papás vestidos completamente de blanco. Un mensaje que va más allá del anuncio del embarazo de Anisha: el matrimonio se aleja de lo institucional para marcar un nuevo ritmo en la realeza del país de la isla de Borneo.
Una boda de nueve días
La emocionante noticia de que se han convertido en padres de una niña llega dos años después de su fastuoso enlace, el cual tuvo nueve días de duración —comenzaron el 7 de enero y se extendieron hasta el día 16 de ese mismo mes—. Más de una semana repleta de festejos y celebraciones con motivo del amor de Abdul Mateen y Anisha, entre los que destacan la ceremonia religiosa, el acto celebrado en el palacio de Nurul Iman —donde el sultán Hassanal guió la mano del príncipe hacia la frente de su prometida, simbolizando su unión de manera oficial—, y el posterior y espectacular banquete al que acudieron numerosos representantes de Casas Reales de todo el mundo.
Si bien siempre han sido muy discretos, su romance es digno de una historia de hadas. La historia del príncipe Abdul Mateen y Anisha de Brunéi retrocede a sus infancias, ya que se conocen desde una temprana edad —de hecho, el hermano de su mujer y el Príncipe son grandes amigos—. Si bien es el décimo hijo del sultán Hassanal, Abdul Mateen es uno de los miembros reales del país asiático con más labores institucionales, a menudo acompañando a su padre en sus distintos actos.
El príncipe Abdul Mateen se licenció en Política Internacional por la King's College de Londres, especializándose en Estudios Internacionales y Diplomacia —un grado que le ha permitido mejorar en sus labores como hijo del Sultán—. Además, pasó por la academia militar de Sandhurst, donde alcanzó el rango de teniente, y se graduó como piloto de helicóptero en la Escuela de Vuelo de Defensa en la RAF Shawbury de Reino Unido. Además, en la actualidad ostenta el rango de Capitán en las Fuerzas Armadas de Brunéi.
Por su parte, la joven, de 31 años, es nieta de Isa Bin Ibrahim, Ministro de la Oficina del Primer Ministro —y que también ocupó otros cargos institucionales, como el de ministro del Interior o portavoz del Consejo Legislativo—, una de las personas de mayor confianza del Sultán.









