Del papiloma humano a la meningitis: las vacunas que protegen a los adolescentes más allá de la infancia


Las vacunas, tradicionalmente, se asocian a los primeros años de vida, pero durante la adolescencia hay algunas muy importantes que conviene conocer para cumplir bien el calendario vacunal y estar protegidos.


Dr. Jaime Pérez, presidente Asociación Española de Vacunología© AEV
26 de mayo de 2026 a las 13:03 CEST

Las vacunas son uno de los mayores avances de todos los tiempos en la protección de la salud. Pero en el calendario vacunal español no solo hay inmunizaciones para la infancia, sino que también se incluyen las que se administran en la adolescencia, que son también muy importantes. 

Hablamos con el Dr. Jaime Pérez, presidente de la Asociación Española de Vacunología (AEV), sobre estas vacunas en un periodo de la vida tan crucial.

La vacuna del virus del papiloma humano tiene consecuencias positivas para hombres y mujeres tanto a medio como a la largo plazo

Dr. Jaime Pérez, presidente de la Asociación Española de Vacunología

Las 3 vacunas financiadas en la adolescencia en España

En España, hay tres vacunas que se administran a todos los adolescentes, en algún caso por primera vez, la vacuna del virus del papiloma humano, y en los otros dos como recuerdo: la vacuna tetravalente frente a la meningitis y la vacuna frente a tétanos, difteria (y en algunas comunidades autónomicas, también frente a la tosferina).

Adolescente enseñando un brazo tras vacunarse© Getty Images

¿Son necesarias otras vacunas para adolescentes?

Al margen de las vacunas financiadas para adolescentes, hay otras que pueden recomendarse para este grupo de edad. Es el caso de la meningitis frente al grupo B y la gripe. En el caso de la gripe, en algunas comunidades autónomas ya se vacuna hasta edades muy cercanas a la adolescencia. Y en el caso de la meningitis B, está incluida en la primera infancia. No obstante, instituciones como el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría recomiendan una dosis de recuerdo a los 12 años, y Galicia ha anunciado que va a introducirla en el calendario de los adolescentes.

La administración de las vacunas se va adaptando a las circunstancias concretas de la población. Por ejemplo, en la del virus del papiloma humano se comenzó vacunando más tarde, a los 14 años, pero es una vacuna que hay que recibir antes del inicio de las relaciones sexuales. Por eso, se ha adelantado a los 12 años, para asegurarse de que la mayoría de la población la recibe cuando aún no ha comenzado su vida sexual. También la vacuna de la hepatitis B se adelantó para acomodarla a la realidad de la población y ahora se administra en la primera infancia, " y protege en principio para toda la vida en la mayoría de los casos", como afirma el Dr. Jaime Pérez.

En general, la adolescencia es el periodo idóneo para las vacunas que protejan contra infecciones de transmisión sexual (ITS), que están experimentando un gran y preocupante aumento en los últimos años.  "Una vacuna frente a la gonorrea, por ejemplo, sería una candidata idónea para administrar en la adolescencia y cualquiera que pudiera ir viniendo contra este tipo de infecciones", señala el experto. 

Adolescente poniéndose una vacuna© Getty Images

Cada vez más concienciación con las vacunas en la adolescencia

Tradicionalmente, las vacunas en la adolescencia tenían coberturas sensiblemente más bajas que las que se registraban en la infancia, quizá ligado a que en los primeros años de vida se visitan más los centros médicos y hay más revisiones que incluyen la vacunación.

No obstante, tal como señala el presidente de la AEV, "en la adolescencia actualmente sí tenemos datos de cobertura muy buenos, especialmente en las vacunas frente al virus del papiloma humano y frente al meningococo, con coberturas de incluso más del 90% en algunas comunidades autónomas".

"Aunque tradicionalmente había una peor fidelización a las vacunas en la adolescencia, se ha conseguido aumentarla gracias al trabajo de todos. La cobertura actual no llega a ser la de la primera infancia, pero se puede considerar muy muy aceptable gracias a la consolidación de estos programas de vacunación en adolescentes que han subido las coberturas vacunales", concluye.