Maternidad

Sol Carmona, experta en crianza respetuosa, sobre la dura confesión de Sonsoles Ónega: "Educar o criar a nuestros hijos no va de decisiones perfectas"


La presentadora ha hablado de cómo le afectó en el plano personal la decisión de no renunciar a su carrera tras ser madre


© Getty Images
30 de abril de 2026 a las 16:58 CEST

Crecer profesionalmente o criar a los hijos. Dos facetas de la vida que parecen ir por caminos opuestos y ante las que muchas mujeres se ven obligadas a decidir; optar por una de las dos suele implicar renunciar a la otra. Es lo que le ocurrió a Sonsoles Ónega, cuando nació su hijo mayor, Yago, que está a punto de cumplir 17 años. Por entonces empezaba a trabajar como corresponsal parlamentaria en Telecinco y apostó por su carrera profesional. ¿La consecuencia? "Implica que no he visto a mis hijos nunca", confesaba en su programa, Y ahora Sonsoles, de Antena 3. "No les he hecho el bañito, no les he puesto la colonita, no he leído con ellos… Me he perdido toda su infancia", sentencia.

Sus palabras han generado debate e, incluso, ha recibido críticas por aquella decisión que le hizo perder la infancia de sus hijos, Yago y Gonzalo, pero "cuando una madre siente o transmite que ha perdido algo es porque el sistema o la sociedad la están fallando", nos dice al respecto Sol Carmona, experta en crianza consciente y divulgadora (infanciarespetuosa.es). "Al final, detrás de cada elección hay una historia, unas circunstancias y, muchas veces, una renuncia que no siempre es visible”.

Más que señalar decisiones individuales, deberíamos mirar hacia el sistema y preguntarnos qué es lo que está fallando para que las madres sientan que tienen que renunciar a una parte tan importante de su vida.

Sol Carmona, experta en crianza consciente y divulgadora

La cuestión es que lo habitual es que la renuncia se oriente al ámbito profesional, pues la mayoría de las madres optan por dedicar más tiempo a sus hijos frente a su crecimiento personal en su carrera. De ahí que Sol Carmona ponga el foco en abrir una reflexión más amplia; para ella, lo que nos debería hacer pensar como sociedad es el hecho de que sigamos poniendo a las madres en el lugar de tener que elegir. "Más que señalar decisiones individuales, deberíamos mirar hacia el sistema y preguntarnos qué es lo que está fallando para que las madres sientan que tienen que renunciar a una parte tan importante de su vida".

Sonsoles Ónega© GTRES

Además, ni siquiera es una decisión propia real en muchos casos, según nos indica la divulgadora. El motivo es que "no puedes tomar una buena decisión cuando no hay un sistema por detrás que te proteja", afirma. "Claramente, lo que debería cambiar son las políticas de protección a la infancia y de maternidad y, por supuesto, también debería haber un cambio de mirada: dejar de entender la conciliación como un privilegio para empezar a verlo y asumirlo como una necesidad social”. Esta necesidad se sustenta en un aspecto fundamental que solo se tiene en cuenta a nivel familiar, no desde el punto de vista social, y es que, “cuando cuidamos la maternidad, no solo estamos cuidando y protegiendo a las madres, estamos cuidando la infancia y el bienestar de los propios niños y de las siguientes generaciones”.

Niños que crecen sin la presencia de su madre

Los niños, especialmente en la primera infancia, una etapa vital para todo individuo, necesitan la presencia y la disponibilidad emocional de su madre y necesitan formar un vínculo fuerte con ella. "Cuando esa presencia es insuficiente o no hemos conseguido crear ese vínculo, pueden aparecer dificultades a nivel emocional en la regulación, en la seguridad, en su autoestima o en la manera de relacionarse", según indica Carmona. No es el caso de Ónega, quien puede haberse perdido aspectos importantes de la infancia de sus hijos, pero sí ha sabido dedicarles tiempo de calidad y crear ese vínculo tan necesario con sus hijos.

Sonsoles Ónega© GTRES

Tanto es así que la experta en crianza respetuosa recalca que hay que tener mucho cuidado cuando se habla de presencia insuficiente y que no podemos solo centrarnos en señalar a las madres, sino que es preciso entender el contexto en el que se están criando esos niños. "Las madres no están ausentes por elección, sino porque han tomado esa decisión pensando que era la mejor opción, con una serie de razonamientos y una historia detrás", expone. "Y, para mí, eso tiene que cambiar completamente la mirada". Es decir, esos niños pueden haber compartido menos tiempo con su madre, pero no les ha faltado su amor y el vínculo creado con ella.

La infancia necesita presencia, pero también necesita una red que sostenga a las madres para que realmente puedan ofrecer ese cuidado.

Sol Carmona, experta en crianza consciente y divulgadora

"La infancia necesita presencia, pero también necesita una red que sostenga a las madres para que realmente puedan ofrecer ese cuidado", según pone de manifiesto Sol Carmona. "Y ahí, como sociedad, es donde seguimos llegando tarde"

En este sentido, la propia Sonsoles Ónega animaba a las mujeres a no renunciar a su profesión, aún a costa de ese tiempo con los hijos: "hay un momento de tensión en la vida de la mujer, fundamentalmente cuando se convierte en madre, en el que te brota de dentro parar y alguien te tiene que empujar y decirte venga, sigue, sigue, no pares".

Sin embargo, también se preguntaba si ha sido o no la decisión correcta: "no lo sé", confesaba. "Pienso que algún día serán mis hijos los que algún día me dirán, 'mamá, te entiendo, sin necesidad de perdonarte'. Espero que eso sea así".

Sol Carmona da una visión tranquilizadora al respecto: "educar o criar a nuestros hijos no va de decisiones perfectas". Se toman siempre creyendo que es lo mejor y, con el tiempo, se puede cambiar o no de opinión. "Hay algo que es clave, y es la honestidad", señala. "Poder hablarlo con nuestros hijos, compartirlo, explicarles, poner palabras a lo que está sucediendo, a cómo nos estamos sintiendo, y también escuchar cómo lo están viviendo ellos, porque incluso cuando hay decisiones difíciles o momentos complicados que nos toca atravesar en nuestra maternidad y nuestra crianza, siempre tenemos la oportunidad de reparar". La presentadora ha hablado de cómo le afectó en el plano personal la decisión de no renunciar a su carrera tras ser madre