Mar Flores, una invitada de boda espectacular en un museo de Viena con un vestido salmón que realza el bronceado y collar escultórico


La empresaria madrileña ha viajado hasta la capital de Austria para acudir al enlace de la hija de Eliza Arcaya


El look de invitada de Mar Flores para una boda en Viena© @marflores_mar
30 de agosto de 2026 a las 16:44 CEST

Hace solo unos días, Mar Flores disfrutaba de unas vacaciones en Ibiza, donde la veíamos presumir de espectacular figura con un bikini de dos piezas. Ahora, ha cambiado el Mediterráneo por la elegancia imperial de Viena y los estilismos relajados del verano por un look de invitada que merece ser analizado al detalle. El motivo de su viaje a la capital austriaca ha sido la boda de Camila Chumaceiro, hija de Eliza Arcaya y fundadora junto a ella de la firma Studio Arcaya. 

La relación de Mar Flores con la familia viene de lejos. De hecho, Eliza Arcaya, conocida empresaria y durante años gran anfitriona de la jet set venezolana en Madrid, cuenta a Mar entre sus amigas, al igual que a Carolina Herrera. Así que no sorprende que haya viajado hasta Viena para acompañarlas en una fecha tan señalada.

Mar Flores en el Museo Albertina de Viene para asistir a la boda de Camila Chumaceiro© @marflores_mar
Mar Flores en el Museo Albertina de Viene para asistir a la boda de Camila Chumaceiro

El escenario escogido para la celebración ha sido excepcional: el Museo Albertina, en pleno centro de Viena. Además de custodiar una colección gráfica de alrededor de un millón de obras, entre ellas trabajos de Durero o Klimt, el edificio fue durante cerca de un siglo residencia de los Habsburgo. Sus veinte salones de gala, restaurados y decorados con mobiliario original, lámparas de araña, chimeneas y delicadas marqueterías, conservan todavía buena parte del esplendor de la corte imperial.

Un marco difícil de superar para una boda y también para un look que Mar Flores ha construido alrededor de una combinación especialmente favorecedora: un vestido de líneas depuradas y una joya capaz de transformarlo por completo.

Un vestido salmón que demuestra el poder de un buen drapeado

Para la ocasión, Mar ha elegido un vestido midi de Alexander McQueen en tono salmón, un color cálido que realza especialmente su bronceado después de las vacaciones. Lejos de recurrir a bordados, estampados o aplicaciones, el diseño concentra todo su atractivo en el patrón y en la manera en la que el tejido satinado dibuja la figura.

El look de invitada de Mar Flores para una boda en Viena© @marflores_mar

El escote palabra de honor deja los hombros completamente al descubierto y da paso a un cuerpo de líneas rectas que encuentra su punto más especial en la cintura. Allí, un drapeado recogido en uno de los laterales genera una sucesión de pliegues que estilizan visualmente y aportan movimiento al vestido. La falda, fluida, presenta además un acabado asimétrico muy favorecedor.

La modelo ha completado el estilismo con un clutch dorado y sandalias metalizadas a juego, manteniendo los complementos en una misma gama para no introducir más elementos de distracción. Porque el verdadero protagonista, más allá del vestido, estaba alrededor de su cuello.

Mar Flores en una boda en Viena© @marflores_mar

El collar escultural de flores que transforma el look

Sobre el escote palabra de honor destaca un llamativo collar de Teresa de la Pisa compuesto por grandes flores escultóricas, de diferente tamaño y color, que rodean el cuello y descansan sobre las clavículas. Su creadora es una artista y diseñadora madrileña vinculada tanto al arte como a la moda, cuyas creaciones han conquistado a nombres como Mónica de Tomás, modelo y durante trece años musa de Elio Berhanyer, que escogió varias pulseras de la artista para su preboda en Marrakech. Las une además una estrecha amistad: Teresa fue una de sus damas de honor.

La elección del collar cobra todavía más sentido al observar el vestido. En una conversación con ¡HOLA!, la estilista Ángela Calderón Morata insistía precisamente en la importancia de decidir qué queremos resaltar y buscar el equilibrio para que vestido y accesorios no compitan entre sí. Los escotes que dejan despejada la zona superior, como el palabra de honor, ofrecen además un lienzo especialmente agradecido para introducir una joya con presencia. "En este caso, un buen collar o una buena gargantilla suma y aporta muchísimo al look", apunta.