Resulta imposible ignorar el maximalismo que la pasarela ha impuesto en las tendencias del 2026, trayendo de vuelta el color, los estampados y cierta exageración en las siluetas. Una corriente que también influye —aunque de forma más moderada— en el estilo de las invitadas a bodas de este año. Los expertos vaticinan una estética muy visual, con vestidos en los que destacan los tejidos ligeros como la seda o la gasa, las capas o las transparencias sutiles, así como los estampados a tono con el diseño o los colores terrosos, especialmente de cara a primavera.
Pero ahora bien, ¿qué ocurre con los accesorios? Aunque pensemos que no son tan importantes como el vestido, de ellos puede depender que nuestro conjunto tenga éxito o no. Según el tipo de prenda que llevemos, su color, forma o print, e incluso el peinado que escojamos, hay complementos que encajarán mejor que otros. "Hay que tener cuidado al elegirlos, pues podrían hacer que nuestro look acabe pareciendo una auténtica tragedia griega", nos advierte el diseñador Oswaldo Machín, fundador del atelier en Lanzarote que lleva su nombre, especializado en moda nupcial. "Siempre digo que la persona tiene que llevar el look y no revés. El límite es una línea muy fina en verte bien o verte desastrosa".
Para aprender qué accesorios escoger (y cuáles evitar a toda costa) según sea nuestro look de invitada este 2026, hemos querido consultar tanto al modisto como a la estilista Ángela Calderón Morata, quien también lo tiene claro: "Hay que encontrar un equilibrio donde los complementos no opaquen el look, y viceversa. La clave está en decidir lo que queremos resaltar, si el vestido o los complementos, y potenciarlo".
La fina línea entre acompañar y competir
Probablemente los vestidos que encierren menos complicaciones a la hora de agregar accesorios, sean aquellos más sencillos, de silueta recta y color liso. ¿Pero qué hacemos cuando este es estampado o destaca por tener algún volante o flecos? "Si estos detalles están en la zona superior, elegiría joyas más pequeñas y minimalistas, para que el look no se vea saturado", explica la experta en imagen.
Una recomendación en la que coincide el diseñador: "Mi consejo es que optes por algo muy sutil, empezando por recogerte el pelo con una coleta clásica, y optando por pendientes muy chiquitines, como perlas o de chapita metálica pegada al ovalo de la oreja. Apuesta por un bolso discreto tipo clutch e intenta que el calzado sea en un tono nude.
Tocados para invitadas: ¿cuándo son una buena opción?
Si bien antes los asociábamos al look de personas más mayores, lo cierto es que los tocados están calando cada vez más entre las invitadas más jóvenes: solo hay que observar el triunfo del que esta temporada está gozando el sombrero pill box, aquel que en su día pusieron de moda Jackie Kennedy o Diana de Gales y que hoy parece obsesionar a las españolas más estilosas. ¿Pero son siempre una buena idea? ¿Cuál es la clave para que aporten algo positivo al look y no 'envejezcan'?
Ángela Calderón asegura que son todo un acierto, especialmente si se trata de bodas de día: "La clave está en elegir un tocado adaptado a nuestro estilo propio, evitando los diseños recargados, para que no te hagan sentir disfrazada".
"Para una boda de mañana, hasta las 15:00, recomendaríamos la pamela o un tocado más vistoso. Ya para bodas de tarde o noche, alguna pieza de cristal tipo peineta o broche. Si, por ejemplo, llevas un recogido muy sofisticado, pondría directamente un pendiente y no le añadiría nada más. Pero siempre me decantaría por un tocado. Un truco es llevarlo con melena suelta o con coleta para que queden más frescos y juveniles, buscando formas que alarguen la silueta".
El bolso, uno de los grandes olvidados
Seamos sinceras: el bolso es el accesorio al que menos atención solemos prestarle, siendo a menudo la última pieza que decidimos a la hora de construir nuestro look para una boda. Y no culpamos a nadie, pues al fin y al acabo, terminará sobre una silla durante toda la velada para poder bailar con comodidad. Pero los expertos nos hacen reflexionar: "El bolso es tan importante como el vestido y debe combinar con él para elevar el look", asegura nuestra estilista. "Para bodas de día, evitaría bolsos muy rígidos y de lentejuelas, optando por modelos en tejidos lisos y tonos claros".
Machín nos sugiere que no caigamos en el típico error de llevar 'el típico bolso' que ya tenemos en casa, plateado o dorado, pues podría fastidiar el look. "Siempre son buena idea aquellos pequeños tipo clutch, bomboneras o conchas metálicas que se puedan llevar en la mano. Para eventos de mañana, aquellos confeccionados en arpillera o fibras naturales quedan muy cool. Pero eso sí: dejemos de lado a los bolsos con cadena, ya que pueden resultar demasiado informales".
Ah, y por cierto: lo de hacer coincidir el bolso con el color de nuestros zapatos, ya ha pasado de moda. "Hoy en día hay más creatividad en otras combinaciones, como el vestido y los zapatos del mismo color, y el bolso en otro, para crear contraste, por ejemplo",
Pendientes y collares: con estos dos tipos de vestido no encajan
Entre las tendencias en joyas de invitadas, este año destacan los maxipendientes, especialmente aquellos en forma de flor, ya sea en un color vistoso o metalizados. "Estos pendientes suman cuando el vestido tiene la parte superior despejada, como en escotes off-shoulder o palabra de honor", explica Ángela Morata. "Pero no funcionan cuando el escote es muy subido o cerrado, ni cuando el vestido tiene detalles o estampados cerca de la cara".
"Si se trata de vestidos con escotes de vértigo en espaldas, optaría por llevar el pelo recogido y unos pendientes pequeños tipo dormilonas de cristal o perlas", recomienda el diseñador.
Los expertos no son partidarios, sin embargo, de los collares. "Al menos no si se trata de rellenar el espacio que deja un escote en un vestido. Ahora bien, si es un escote barco en un tejido liso, una buena gargantilla le suma y aporta muchísimo al look", apunta. Lo que también tiene claro es que jamás encajaría junto a un vestido o top de escote asimétrico: "Quedaría descompensado la estructura, visualmente hablando".
Zapatos planos sí, pero no siempre
Las invitadas quieren disfrutar de las bodas bailando hasta el final, sin tener que preocuparse del dolor de pies. Por eso es cada vez más habitual ver a chicas con calzado como alpargatas, kitten heels o sandalias de tacón cuadrado muy moderado. "Los stilettos y las sandalias de tacón siempre son un acierto , pero evitaría llevar zapatos de tacón con plataforma, ya que aunque sean más cómodos y estén de moda en estos eventos, no son los más apropiados", sugiere la experta.
"Siempre digo que lo importante es la comodidad: si no sabes caminar con tacones o te hacen daño, prefiero que vayas con una bailarina o sandalia bonita. La elegancia es ir cómoda y defender todas y cada una de las piezas que llevas", concluye el modisto.













