Todos los veranos tienen algo especial, pero este es muy significativo para Rocío Crusset, que acaba de darse el 'sí, quiero' por segunda vez con su marido, Charlie Schein. La pareja contrajo matrimonio el pasado 30 de mayo en una ceremonia religiosa en Nueva York, pero este verano han querido celebrarlo a la española en la isla de Ibiza con muchos de sus amigos que no pudieron estar a su lado en la Gran Manzana, donde reside la modelo.
La hija de Carlos Herrera y Mariló Montero sorprendió el 24 de julio con un precioso vestido satinado y flores en el pelo para festejar esta boda mucho más informal. El mar fue el gran protagonista de los días previos y posteriores al enlace. Antes de volver a casarse, la pareja disfrutó de la isla junto al hermano de Rocío, Alberto Herrera, y su esposa Blanca Llandres en el famoso restaurante Casa Jondal, mientras que, tras la celebración, continuaron los festejos a bordo de un yate rumbo a Beso Beach.
Ocasiones en las que Rocío ha apostado por las últimas tendencias en moda de baño, luciendo primero un bikini vitamina que ayuda a potenciar el bronceado, en color amarillo; y después, un bañador bicolor en negro con ribetes blancos, un diseño que realza estratégicamente la figura. Pero más allá de estas elecciones, lo que nos ha sorprendido es el repertorio de gafas de sol que ha incluido en su maleta, dejando claro que son sin duda su accesorio favorito durante estos días de desconexión.
Unas gafas ovaladas de toque retro que el cine popularizó en los 60
A bordo del yate y disfrutando de refrescantes chapuzones en las cristalinas aguas mediterráneas, la modelo ha demostrado que no hay accesorio más determinante para elevar un estilismo de baño que unas gafas de sol con carácter. Para acompañar su look con bikini amarillo, confió en una silueta que evoca inevitablemente el glamour de la icónica Audrey Hepburn en la película Cómo robar un millón (1966), donde aparece con un modelo idéntico.
El de la española, sin embargo, se trata del popular Triomphe 01 de Celine (430 euros), una propuesta elaborada en acetato de un impoluto tono blanco con forma ovalada y cristales ahumados en contraste. Aunque no son las únicas que lució con este bikini, pues también la vimos elegir otras de montura más fina y cuadrada.
Las gafas de sol unisex que sobreviven al paso del tiempo
Para completar su segundo look —el bañador negro con ribetes blancos a juego con un pareo de estampado étnico—, Rocío Crusset cambió de registro, apostando por una silueta universal que nunca falla y ha sido capaz de permanecer inmune a las tendencias, pues siempre actúa como un básico confiable dentro de los accesorios.
Hablamos de sus gafas de sol Ray-Ban, muy similares al modelo New Wayfarer Classic (157 euros), de estructura más compacta que las anteriores pero con el poder de favorecer a todo tipo de rostros.








