La agenda oficial de la familia principesca de Mónaco no se detiene. Hace solo unos días veíamos al príncipe Alberto II y a Charlene llegar a Metz, Francia, para participar en el encuentro 'En las raíces de Europa: por la paz y la unidad', una cita enmarcada en la visita del papa León XIV al país vecino. Hoy, 2 de octubre, el matrimonio vuelve a convertirse en protagonista de un importante compromiso institucional con motivo de la visita de Estado del presidente de Italia, Sergio Mattarella, acompañado de su hija Laura, quien ejerce como primera dama desde hace más de una década. Una ocasión muy especial en la que también han participado sus hijos, los mellizos Jacques y Gabriella, que han acompañado a sus padres durante el recibimiento oficial.
Madre e hija, en perfecta sintonía: el encanto de los colores suaves
Para la ocasión, Charlene de Mónaco y la princesa Gabriella nos sorprendieron con dos impecables looks coordinados, con los que dejaron patente su gusto por la moda y demostraron que el estilo también se hereda de madre a hija. Así, Charlene se decantó por un sofisticado traje de chaqueta de Dior en color crema, una propuesta de líneas limpias y silueta estructurada, compuesta por una americana entallada, con solapas clásicas, cierre de botones y un favorecedor corte que acentuaba la cintura. La combinó con unos pantalones de pernera recta y unos zapatos de salón en punta, manteniendo la misma gama cromática de pies a cabeza. Un estilismo elegante y minimalista con el que volvió a demostrar su predilección por la sastrería.
La princesa de once años siguió la misma línea que su madre, apostando por un delicado conjunto en tono rosa empolvado. Aunque no se trataba de un traje de chaqueta como el de Charlene, su elección mantenía una estética muy similar, adaptada a su edad y con un aire más clásico y romántico. Así, combinó una chaqueta corta de tejido tipo tweed, con cuello redondo y bolsillos delanteros, con unos pantalones fluidos de pernera ancha y unas bailarinas adornadas con pequeños lazos. Completó su estilismo con la melena suelta y un delicado ramo de rosas en las mismas tonalidades, que posteriormente entregó a Laura Mattarella durante el recibimiento.
De sus pendientes favoritos al look de belleza natural
Para la ocasión, Charlene optó por completar su traje con una de sus joyas favoritas: unos pendientes de diamantes en forma de botón, una de esas piezas que forman parte de su joyero habitual y a las que recurre en algunas de sus apariciones públicas. Esta vez, los combinó con su característico recogido pulido, que dejaba su rostro despejado y permitía apreciar todos sus detalles. En cuanto a su look de belleza, apostó por la naturalidad, con un maquillaje en tonos suaves que realzaba sus facciones, una mirada ligeramente marcada y unos labios rosados. Una elección discreta y elegante, muy en sintonía con la estética minimalista de su armario.
Una coincidencia que también conecta con la primera dama italiana
Otro de los detalles que más nos llamó la atención fue la coincidencia estilística con Laura Mattarella, quien, como si se hubiera puesto de acuerdo con Charlene y Gabriella, también apostó por un traje de chaqueta en una tonalidad suave. En su caso, eligió un conjunto en gris perla, compuesto por una americana de corte cruzado y pantalones rectos, que combinó con un top y unos zapatos de salón de ante en un gris más oscuro. Así, las tres coincidieron en su apuesta por los tonos más delicados, aunque cada una los interpretó a su manera.








