Este lunes 28 de septiembre, los príncipes de Mónaco han llegado a Metz, Francia, para participar en el encuentro 'En las raíces de Europa: por la paz y la unidad', una cita enmarcada en la visita del papa León XIV al país vecino. Así, Alberto II y su mujer, Charlene, han protagonizado una nueva aparición conjunta y, a su llegada, Emmanuel Macron y su esposa, Brigitte Macron, los esperaban para darles la bienvenida. Todas las miradas no tardaron en centrarse en la princesa, que para una ocasión tan señalada volvió a demostrar por qué es una de las royals más elegantes de Europa. Y lo hizo con una elección especialmente significativa: un impecable look blanco con el que se desmarcó de las apuestas más clásicas.
El look de la princesa de Mónaco para su encuentro con el Papa León XIV
Para la cita, la princesa se decantó por hacer uso del conocido como 'privilegio de blanco', una excepción al protocolo a la que recurrió por primera vez en 2013, durante una audiencia con Benedicto XVI, y que volvió a utilizar en mayo de 2025, con motivo de la misa de inicio del pontificado de León XIV. Ahora, más de un año después, Charlene ha recuperado esta significativa elección y lo ha hecho con un total look firmado por Christian Dior, de líneas depuradas y muy en sintonía con su estilo. Y es que la princesa suele sentirse especialmente cómoda con prendas de inspiración sartorial, siluetas sencillas y cortes minimalistas que le ayudan a estilizar su figura.
En esta ocasión, apostó por una chaqueta recta de cuello redondo, adornada con un delicado bordado con motivos florales confeccionados con perlas y cuentas en relieve que aportaban textura al diseño. La combinó con unos pantalones de pernera relajada y caída fluida, consiguiendo así alargar visualmente la silueta. Siguiendo con la misma gama cromática, completó el estilismo con uno de los bolsos más icónicos de la maison: el Lady Dior en blanco, un modelo acolchado con los charms con las letras de la firma colgando del asa.
A este sumó unos salones de punta en un tono beige claro y, como únicas joyas, unos pendientes de perlas. Dos elecciones discretas que terminaban de aportar coherencia a un look pensado de pies a cabeza.
Una propuesta que la conecta con la reina Sofía
Son varios los detalles de esta elección estilística que conectan a Charlene de Mónaco con la reina Sofía. El primero, y quizá el más evidente, es precisamente el privilegio que ambas tienen de poder vestir de blanco ante el Papa. "Es una concesión histórica de la Santa Sede a las soberanas católicas de determinadas monarquías", explica a ¡HOLA! Gloria Campos García de Quevedo, doctora en Publicidad y Relaciones Públicas, experta en protocolo y profesora de la Universidad Camilo José Cela. Una excepción que permite entender mucho mejor la elección de ambas y que, lejos de dar libertad absoluta a la hora de vestir, sigue ligada a ciertos códigos de sobriedad. "El vestuario debe transmitir respeto, sobriedad y sentido institucional", apunta la experta.
Pero si hubo un detalle que llamó especialmente nuestra atención, fueron los pantalones. Una elección que, más allá de desmarcarse de las opciones más clásicas, establece una curiosa conexión con la reina Sofía. Hace solo unos meses, durante la visita de León XIV a España, la madre de Felipe VI hizo historia al convertirse en la primera en recurrir a un traje blanco de pantalón para un encuentro con el pontífice. Ahora, Charlene parece seguir sus pasos y apuesta también por esta fórmula, demostrando cómo los códigos tradicionales pueden adaptarse sin perder la sobriedad que exige la ocasión.









