Modelo, cantante y actriz son solo algunas de las facetas que definen a Cara Delevingne. Además, también es considerada una de las mujeres más guapas del mundo. La británica, que hoy celebra su 34 cumpleaños, acumula una extensa trayectoria dentro de la industria. La conocimos conquistando el mundo de la moda, al que continúa estrechamente ligada, y desfilando para algunas de las firmas de lujo más emblemáticas, como Burberry, Fendi, Stella McCartney y, por supuesto, Chanel —la casa con la que mantuvo una relación muy especial hasta convertirse en una de las musas más queridas de Karl Lagerfeld—.
Pero su carrera no se quedó únicamente en las pasarelas. Después de conseguir grandes hitos en la moda, Cara comenzó a abrirse camino como actriz, con producciones como Escuadrón suicida y, más recientemente, Club Kid. Casi en paralelo, también empezó a explorar la música con el lanzamiento de I Feel Everything en 2017. Desde entonces, ha seguido sumando nuevos proyectos y lanzamientos. Y, como era de esperar, todos estos cambios también se han reflejado en su forma de vestir, dando paso a nuevas siluetas, cortes y códigos que le han ayudado a expresarse. Allá vamos.
En sus más recientes apariciones, la modelo británica nos ha dejado ver que ha regresado a su esencia. Esa en la que sus looks se regían por el estilo desenfadado y bohemio. Así, para sus últimas citas se ha decantado principalmente por los trajes. Monocromáticos o con motivos clásicos, como las rayas, Cara Delevingne ha demostrado una vez más su facilidad para adaptarlos según la ocasión.
Para las citas más sofisticadas, combina este clásico infalible con blusas y tops románticos, como el diseño semitransparente con el que la pudimos ver durante el Festival de Cannes. Mientras que cuando el contexto es más casual, recurre a camisetas desenfadadas. Además, no ha dudado en dejar su melena suelta, marcada por unas ondas ligeras que terminan de aportar ese aire rebelde y bohemio.
El esperado regreso al estilo sensual y sofisticado
En las ocasiones que lo requieren, también ha dejado espacio para propuestas mucho más delicadas. Así lo demostró durante el Festival de Cannes de 2026, donde sorprendió a las amantes de la moda con un vestido negro muy romántico. La pieza, de escote halter, destacaba por sus delicados volantes y la ligereza de su tejido. Además, Cara apostó por un look de belleza pulido con un moño bajo de inspiración bailarina, que dejaba todo el protagonismo a su mirada definida y sus cejas marcadas.
Toda una declaración de intenciones sobre la alfombra roja del Met
La modelo británica, que suele acudir con religiosidad a la Gala del Met, ha convertido cada paso por esta alfombra roja en toda una declaración de intenciones. Así, uno de sus estilismos más recordados fue el que llevó en 2021, un diseño blanco firmado por Dior compuesto por unos pantalones y un llamativo peto en el mismo tono. Sin embargo, lo que realmente acaparó todas las miradas fue el mensaje contra el patriarcado, escrito en letras rojas, con el que volvía a poner el foco en una de las causas que más ha defendido públicamente: la igualdad de género.
El esmoquin que 'desafió' los códigos de una boda real
Otro de sus looks insignia fue el de inspiración masculina por el que se decantó para asistir a la boda de la princesa Eugenia de York y Jack Brooksbank. La modelo sorprendió tanto a los asistentes como a las amantes de la moda con un esmoquin completamente negro de Emporio Armani, acompañado de chistera y zapatos de tacón. Una elección con la que confirmaba su gusto por romper con lo establecido y jugar con los códigos tradicionalmente asociados al armario masculino y femenino.
Adiós a la melena: el corte que marcó una nueva etapa
Entre todos los cambios de look que ha experimentado a lo largo de su carrera, no podemos pasar por alto una de las más radicales. Cuando nadie lo esperaba, Cara se despidió de su melena por exigencias de su papel en Life in a Year. Después llegaría el pixie platino, que terminó convirtiéndose en una parte fundamental de esta nueva etapa estilística, en la que la vimos explorar un lado mucho más roquero. Durante esos meses, en el armario de la actriz predominaban el negro y algunas tonalidades vibrantes, que combinaba con facilidad con prendas de cuero, tachuelas y accesorios cargados de personalidad.
Aunque siempre ha tenido una estética bastante desenfadada, fue durante la promoción de Escuadrón suicida en 2016 cuando la vimos apostar por algunas de sus propuestas más rebeldes. Hablamos de estilismos cargados de intención, en los que había espacio tanto para prendas de encaje —como el body que llevó en la premiere de la película en Londres— como para faldas ligeras de tul, chaquetas y botas de cuero, una combinación de piezas con la que consiguió construir algunos de los looks más memorables de esta etapa.
El traje, su sello de identidad y un básico infalible
Como adelantábamos, los trajes forman parte de su sello de identidad. Ya en 2014 la veíamos recurrir a ellos con frecuencia, como demuestra este diseño azul de acabado satinado que llevó a un desfile junto a Kate Moss. Lo combinó con unas inesperadas zapatillas deportivas y prescindió de cualquier prenda debajo, dejando que las solapas dibujaran un inesperado escote pronunciado y aportaran un punto mucho más atrevido al conjunto.
Recorrer la trayectoria de Cara Delevingne es recordar también su especial vínculo con Chanel, desde sus primeros desfiles para la icónica casa parisina hasta la estrecha relación que terminó construyendo con Karl Lagerfeld. Durante esos años fuimos testigos de una de sus facetas más románticas, cuando la veíamos apostar por prendas de acabados delicados, escotes cuidados y detalles joya, además de looks de belleza mucho más naturales, con sus características cejas y su intensa mirada como protagonistas.
Victoria's Secret Fashion Show: el salto a una de las pasarelas más mediáticas
Un momento clave de su carrera llegó en 2012, cuando debutó en el Victoria's Secret Fashion Showdentro de PINK, la línea más juvenil de la firma. Cara no tardó en hacerse notar sobre la pasarela, donde su melena, sus cejas marcadas y, sobre todo, esa actitud desenfadada que tanto la caracteriza terminaron robándose todas las miradas. Un año después regresaría de nuevo al desfile, confirmando que ya era uno de los rostros más reconocibles de su generación.
El punk completamente a su terreno: las tachuelas y el escote pronunciado
Uno de sus primeros pasos por la Met Gala. En 2013, Cara apostó por un vestido negro de Burberry de silueta ajustada y escote pronunciado, cubierto de tachuelas metálicas que iban muy en sintonía con la estética punk por la que se regía aquella edición. Una propuesta que ya demostraba su facilidad para jugar con los contrastes, combinando la fuerza de las tachuelas con una silueta que realzaba su figura y llevaba la temática de la noche completamente a su terreno.
Su año debut: cuando la industria confirmó lo que todos empezaban a ver
Bastó muy poco tiempo para que Cara Delevingne consiguiera hacerse un hueco en la industria. En 2012, recibió el premio a Modelo del Año en los British Fashion Awards, confirmando tanto el gran momento que atravesaba como todo el potencial que ya apuntaba. Por entonces, la británica destacaba por su estilo relajado, aunque para las ocasiones más especiales recurría a vestidos ajustados, como este diseño mini que realzaba su silueta.