Telma Ortiz ha desvelado que está muy contenta por los pasos que están dando la princesa Leonor y la infanta Sofía. La hermana de la reina Letizia acudió el pasado 24 de septiembre a una velada privada en la Embajada de Italia en Madrid, donde uno de sus grandes amigos, el bailaor Joaquín Cortes, fue distinguido como Caballero de la Orden de la Estrella de Italia. Allí, Telma asintió al ser preguntada si estaba orgullosa de sus sobrinas. Aunque no respondió directamente a los micrófonos de Europa Press, sí que quiso hacer un movimiento de cabeza desde su automóvil con el que confirmaba lo anterior.
Sus declaraciones se producen en el marco del evento que celebra la trayectoria del bailarín, un homenaje "muy bonito", como la misma Telma se encargó de confirmar a la prensa. La distinción a Joaquín Cortes se produce por su contribución a la difusión del flamenco y a la estrecha relación artística que ha mantenido durante años con el país transalpino -con 19 años ya había creado una coreografía de Carmen para la Arena de Verona-. En Italia, el bailaor ha actuado en algunos de los principales teatros y ha colaborado con figuras destacadas del espectáculo.
En la faceta personal, Telma Ortiz atraviesa un momento de equilibrio y serenidad tras haber cerrado, con la discreción que siempre la ha caracterizado, una etapa sentimental importante al lado del abogado Robert Gavin, padre de Erin (2021), la menor de sus dos hijas. En septiembre del año pasado saltaba la noticia de que la hermana de la monarca se separaba de su pareja tras 6 años de romance. Sin embargo, tal y como adelantó la revista ¡HOLA!, la ruptura se habría producido aproximadamente un año antes, sin que trascendiera públicamente, en un momento en el que ambos decidieron poner fin a la convivencia en la vivienda que compartían en Madrid. A pesar de la separación, la relación entre ambos sigue marcada por el respeto y la responsabilidad compartida, priorizando en todo momento el bienestar de su hija y procurando que pueda disfrutar de la presencia y el cuidado de sus dos padres por igual.
Desde entonces, sus apariciones públicas han confirmado que Telma atraviesa una etapa de plenitud, volcada en su faceta profesional, en su vida familiar y en causas que conectan directamente con su trayectoria vital. En febrero la pudimos ver en público, tras acudir al Ateneo de Barcelona junto a la Fundación Akram Loubad. Impulsada por el cardiólogo palestino Akram Loubad, la fundación nace con el objetivo de ofrecer atención cardiológica en la Franja de Gaza. Una misión que Telma también comparte y con la que se siente especialmente identificada, ya que conecta de forma directa con su pasado como cooperante internacional. Hace años colaboró sobre el terreno en Gaza, una experiencia que marcó profundamente su manera de entender la ayuda humanitaria.
Este verano, Telma volvió a mostrar su compromiso con las causas sociales y lo hizo en la Gala Starlite Occident 2026, uno de los eventos clave del verano marbellí. La hermana de la reina Letizia acudió al evento como representante de CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, donde figura como responsable de Alianzas Estratégicas Globales. Junto con Alfonso Cisneros representando a Venezuela Sin Límites y Unidos en Red, aprovecharon la gala para presentar su alianza con el objetivo de contribuir a la recuperación y reconstrucción de Venezuela tras los durísimos terremotos que tuvieron lugar a finales de junio.
"Amor y paz y estar envueltos en este halo de alegría es lo que todos y todas nos gustaría en la vida, estar siempre así en todas partes del mundo. Pero, desgraciadamente, sabemos que esto no es así y nos rodean guerras, crisis humanitarias, genocidios, catástrofes naturales o creadas por la mano del hombre", dijo la hermana de la reina Letizia, que también mostró su claro compromiso con la causa venezolana al mostrar su apoyo al país de forma pública -también modificó su agenda para impulsar la ayuda en Venezuela-.









