Ayer, 24 de septiembre, Donald Trump y su mujer, Melania, se volvían a preparar para recibir al presidente chino, Xi Jinping, y a su esposa, Peng Liyuan, esta vez en la Casa Blanca. Un encuentro que protagonizaba uno de los momentos más destacados de esta importante visita de los mandatarios chinos a Estados Unidos. Así, con motivo de una cena de gala celebrada en honor del presidente chino y la primera dama del país asiático, todas las miradas volvían a estar puestas en la moda y en los estilismos escogidos para la ocasión. Especialmente, en la espectacular elección de Melania Trump. Y es que, para una cita tan especial, la primera dama estadounidense, convertida desde hace años en todo un referente de estilo, volvía a dejar patente su buen gusto con una propuesta pensada al detalle.
El look coronado por un maxilazo con él acaparó todas las miradas
Desmarcándose de su estilo de gala más reconocible, Melania Trump sorprendió a las amantes de la moda con un look pensado al detalle. Se trataba de una elección de carácter clásico que encontraba en el armario masculino su principal fuente de inspiración. Así, apostó por la combinación de camisa y pantalón para construir su estilismo de noche, aunque ambas prendas contaban con detalles que hacían la propuesta mucho más especial. La camisa, convertida en una de las grandes protagonistas del conjunto, presentaba un espectacular maxilazo a la altura del cuello —para ser exactas, colocado ligeramente hacia un lateral— y un corte ligeramente relajado que se fajaba por dentro del pantalón para marcar la cintura.
El pantalón negro tampoco se quedaba atrás. De talle alto, caída recta y acabado satinado, incorporaba además un delicado motivo de inspiración oriental que parecía hacer un pequeño guiño a la cita. A esto se sumaba un accesorio especialmente llamativo: un fajín de esmoquin, una pieza que no dejamos de ver entre las mujeres más estilosas y que cada vez reafirma más su lugar entre las tendencias de esta temporada de otoño-invierno. Para completarlo todo, añadió unos salones negros de tacón con un suave acabado de ante.
Una elección de belleza cuidada al detalle: ondas ligeras, piel luminosa y labios jugosos
Su propuesta de belleza seguía esa misma línea elegante y delicada. Llevó la melena suelta y peinada hacia un lado, con ondas muy ligeras colocadas estratégicamente para enmarcar el rostro. El maquillaje, luminoso y pensado para realzar sus facciones, marcaba los pómulos con un toque de colorete, mientras unas sombras algo más intensas daban profundidad e intención a la mirada. En los labios, se alejaba del clásico acabado mate para confiar en una textura mucho más jugosa.
Peng Liyuan, impecable con un vestido rojo de gala
La primera dama del país asiático también compartió protagonismo con Melania con un elegante vestido rojo de líneas depuradas y caída fluida. Una propuesta monocromática que jugaba con los volúmenes para dibujar una forma amplia, envolvente y con mucha presencia. De manga larga y con cuello tipo mao —ligeramente abierto—, el diseño caía con suavidad hasta el suelo, consiguiendo un resultado limpio y muy favorecedor. Peng Liyuan completó el conjunto con un collar de perlas de doble vuelta al cuello y unos pendientes a juego, dos detalles clásicos que aportaban luminosidad al rostro y reforzaban su aire atemporal. Además, sumó un bolso de mano negro con detalle joya. Como toque final, recogió completamente el cabello, dejando el rostro despejado y cediendo protagonismo a las joyas.








