Irina Shayk sigue los pasos de Elsa Pataky con un espectacular vestido blanco que deja toda la espalda al descubierto


La supermodelo sorprendió en Nueva York con un look de líneas minimalistas y cortes asimétricos que acaparó todas las miradas


 Irina Shayk, a su llegada a Nueva York, el 29 de octubre de 2026.© Getty Images
30 de octubre de 2026 a las 13:01 CET

Si por algo se conoce a Nueva York, es por ser la ciudad que nunca duerme. Una ciudad repleta de rascacielos infinitos, planes frenéticos y eventos que se suceden a diario en cada rincón de la Gran Manzana. Por supuesto, cruzarse con alguna que otra celebrity también forma parte de su día a día, convirtiendo sus calles en pasarelas improvisadas. Así lo demostró ayer, 29 de octubre, la supermodelo Irina Shayk, quien acaparó todas las miradas a las puertas del Museo de Arte Moderno con un impactante vestido blanco de líneas depuradas que derrochaba sensualidad. Una elección con la que recordó a Elsa Pataky y terminó de sorprender al darse la vuelta, dejando entrever uno de los elementos más llamativos de su estilismo.

 Irina Shayk, a su llegada a Nueva York, el 29 de octubre de 2026.© Getty Images

Un look blanco (y muy sensual) de pasarela

Como adelantábamos, la modelo rusa se decantó por un total look blanco, protagonizado por una creación perteneciente a la colección Otoño/Invierno 2026-2027 de Issey Miyake, presentada el pasado mes de marzo durante la Semana de la Moda de París bajo la dirección creativa de Satoshi Kondo.

Irina Shayk, durante su llegada al Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York, el 29 de octubre de 2026.© Getty Images

Se trataba de un vestido largo de corte recto y escote palabra de honor que jugaba con las superposiciones y las asimetrías. Sobre el tejido fluido destacaba una especie de corsé que se ajustaba al cuerpo, marcando la cintura y realzando la silueta, pero manteniendo intacta la caída de la falda. ¿El resultado? Una combinación de elegancia y sensualidad, que encontraba su lado más atrevido en el pronunciado escote de la espalda. Además, Irina quiso mantenerse fiel a la interpretación que vimos desfilar meses atrás, recuperando incluso los mismos zapatos blancos de tacón sensato que acompañaron al vestido sobre la pasarela.

 Irina Shayk, a su llegada a Nueva York, el 29 de octubre de 2026.© Getty Images

La espalda descubierta: un posado al puro estilo de Elsa Pataky

Si algo está claro, es que la abertura posterior era la auténtica guinda del pastel. Una de esas sorpresas que, aunque pasan desapercibidas a primera vista, consiguen transformar por completo un estilismo. Y es que, más allá de su efecto visual, se trataba de un corte tan estratégico como favorecedor. Al ser un vestido palabra de honor, la parte superior se mantenía ajustada al cuerpo, mientras que el tejido se abría poco a poco por detrás, formando una pronunciada V que llegaba hasta la parte baja de la espalda. Allí, un cierre ligeramente abierto terminaba de darle un toque todavía más sensual.

Plano entero de Elsa Pataky en los Laureus World Sports Awards 2006© Getty Images

No es de extrañar que Irina quisiera presumir de esta particularidad ante las cámaras, siguiendo los pasos de Elsa Pataky, una de las grandes defensoras de este tipo de prendas y de los posados que permiten lucirlas en todo su esplendor. De hecho, uno de los momentos que más llamaron la atención llegó cuando la supermodelo se dio media vuelta y giró el rostro hacia los fotógrafos, dejando que su silueta hablara por sí sola. Un gesto que inevitablemente nos recordó a la actriz española.

 Irina Shayk, a su llegada a Nueva York, el 29 de octubre de 2026.© Getty Images

De la piel luminosa a los labios glossy

Para completar su estilismo, Irina se decantó por una propuesta de belleza de lo más natural, en sintonía con la que también lució Rosalía, quien se encontraba en la misma gala. Así, apostó por una piel luminosa, con un acabado fresco que aportaba un 'efecto buena cara'. Para la mirada, prefirió mantener la sencillez, con sombras en tonos neutros. El toque final lo pusieron unos labios ligeramente perfilados, en un tono rosado y con acabado glossy, que aportaban un aspecto jugoso. Todo ello acompañado de un recogido bajo, con raya en medio y acabado pulido, que dejaba el rostro completamente despejado.