Si algo tenemos claro es que Adriana Abascal no solo es un referente de estilo en las galas y las fiestas de la alta sociedad internacional a las que asiste con frecuencia, sino también una fuente de inspiración cuando se trata de vestir en el día a día. La empresaria mexicana, que hace solo unos días nos sorprendía con un espectacular vestido de tul rojo, con escotazo y transparencias, vuelve a confirmar que su vestidor está repleto de ideas capaces de conquistar incluso a las más exigentes. Así, entre sus últimos estilismos se esconden claves y trucos infalibles que ya parecen haberse convertido en imprescindibles de su armario. Entre ellos, destacan especialmente unas sandalias que ha repetido en distintas ocasiones.
Y es que, en sus redes sociales, no hemos dejado de verla con ellas, utilizándolas como ese detalle estiloso —e incluso romántico— para rematar combinaciones muy diferentes. Sus tiras delicadas, el cómodo tacón bajo y los pequeños detalles dorados les dan un aire clásico y femenino que funciona igual de bien con un traje de inspiración setentera que con un vestido más especial. Además, recuperan una silueta atemporal que podemos encontrar reinterpretada en muchas marcas. Las que ella lleva son las Carla, de Maison Skorpios, la firma de calzado y complementos que ella misma fundó, y están disponibles en cinco tonos (495 euros). Lo más interesante, sin embargo, es comprobar cómo la mexicana ha sabido integrarlas en fórmulas tan distintas como favorecedoras.
Básicos y layering para conseguir un look noventero
Entre sus apuestas más destacadas encontramos un look perfecto para llevar de 9 a 9, en el que la inspiración noventera se mezclaba con el toque francés. Adriana combinó una falda midi negra de bajo asimétrico con una camiseta blanca y una camisa azul de corte amplio, que llevó abierta y con las mangas remangadas para aportar un aire más relajado. Las gafas oscuras y sus sandalias de tiras terminaron de equilibrar el resultado. Para esta ocasión eligió la versión en marrón claro, que, aunque no seguía los tonos principales del look, se integraba con facilidad gracias a su carácter neutro. Además, reforzó la elección cromática con un bolso a juego, creando una conexión sutil y acertada entre ambos complementos.
Una falda de flores y el truco que alarga visualmente las piernas
Sin duda, uno de nuestros favoritos, gracias a su maestría para combinar una prenda estampada y conseguir un estilismo sofisticado sin llegar a caer en excesos. Adriana convirtió la falda midi de flores en la gran protagonista y equilibró su fuerza con una camisa blanca ligeramente desabrochada y con las mangas remangadas. Aquí, la versión negra de las sandalias se integraba de forma natural para dar continuidad a la silueta. Además, al dejar el empeine al descubierto y sumar unos centímetros extras de altura, ayudaba a estilizar las piernas y conseguir ese 'efecto piernas largas', sin restar protagonismo al estampado.
El detalle de color que eleva un estilismo de inspiración preppy
Desde un registro completamente distinto, Adriana apostó por una propuesta de aire preppy. Para construirla, combinó una camiseta de tirantes con un pantalón de sastre azul marino de pernera ligeramente acampanada. También llevó una chaqueta sobre los hombros, unas gafas XL y un collar dorado, elementos que reforzaban ese punto sofisticado. Y fue el rojo el que terminó de transformar el conjunto. Presente tanto en los ribetes de la chaqueta como en las sandalias, este tono —uno de los que más están recuperando las expertas— daba vida al azul marino sin romper la armonía del look.
Vaqueros y camisa de rayas: la fórmula relajada que nunca falla
Entre sus propuestas más desenfadadas también encontramos este look de aire effortless, para el que partió de dos prendas que todas tenemos en el armario. Adriana combinó unos vaqueros de pernera ancha con una camisa de rayas, que llevó ligeramente abierta y con las mangas remangadas. Los collares dorados aportaban luz, mientras que la versión marrón del calzado se integraba con naturalidad y añadía el toque clásico y femenino que necesitaba el conjunto. ¿El resultado? Una fórmula llena de detalles que marcan la diferencia.