Te gusten las prendas estampadas o no, resulta complicado no claudicar ante ellas teniendo en cuenta que una de las principales tendencias del 2026 es la estética maximalista, aquella que recupera el color y defiende la exuberancia de la década de los ochenta, pero de una forma actualizada. Apetece, incluso, dejarse arrastrar por esta corriente—incluso si eres una chica minimalista— y enfudarse en una falda midi de lunares o unos pantalones florales, prendas que transmiten la energía que el verano demanda y que forman parte de las propuestas de firmas como Zara o Mango.
Aunque no siempre resulta sencillo combinarlas: ¿cómo encontramos el equilibrio para que destaquen lo justo manteniendo un estilismo elegante? Adriana Abascal ha encontrado una solución infalible. La empresaria, capaz de sorprender con vestidos de impacto en cenas de gala alrededor del mundo, también guarda fórmulas mucho más sencillas para el día a día. Y una de las que mejor le funcionan consiste en acompañar sus prendas estampadas con una camisa blanca, ese básico que encaja en nuestro armario durante los 12 meses del año.
Junto a una falda de estampado floral, la camisa blanca aporta la dosis justa de sobriedad para que el print siga siendo el centro de atención, pero sin que el resultado parezca excesivo. La mexicana, que además prefiere llevarla con algún botón desabrochado y mangas subidas para darle cierto aire desenfadado, ha convertido esta pieza en un comodín recurrente. Es precisamente esa actitud relajada la que hace que una prenda asociada tradicionalmente al vestuario de oficina sea también perfecta para el verano.
La propia historia de la camisa blanca explica, en parte, por qué sigue triunfando década tras década. Hace un siglo Coco Chanel fue una de las primeras diseñadoras en incorporarla, tomando la idea prestada del armario masculino para introducirla en el femenino, un pequeño gesto revolucionario que defendía una elegancia mucho más práctica y cómoda. Años después, esta prenda encontró a una de sus mayores embajadoras: Carolyn Bessette-Kennedy, con su estilo minimalista y depurado que traspasa las décadas.
Aunque solemos asociar la camisa blanca al entretiempo por su manga larga, en los meses cálidos encuentra también uno de sus mejores momentos. En tejidos como el lino o el algodón, resulta fresca, combina con prácticamente cualquier estampado y aporta un aire más refinado que una camiseta básica.
Las sandalias de Adriana Abascal que ayudan a estilizar visualmente las piernas
No es el único truco fácil que hemos fichado en el armario de la modelo, pues hay un calzado que no dejamos de ver en sus looks durante estos días en los que el calor aprieta. Hablamos de estas sandalias con tacón discreto y tiras que posee en varios colores: al dejar parte del empeine al descubierto, generan una mayor continuidad visual entre el pie y la pierna, creando un efecto óptico que hace que esta parezca más larga, y sienta genial con este tipo de faldas midi (estampadas o no).
El diseño que lleva Adriana Abascal pertenece a su propia firma, Maison Skorpios, fundada en 2021 en Italia. Un sello artesanal que se ha llegado a colar en el vestuario de ficciones veneradas por las amantes de la moda, como Emily in Paris o la segunda entrega de El diablo viste de Prada. Sus sandalias, bautizadas como Carla, cuentan con un sensato tacón cuadrado, están confeccionadas en piel y disponibles por 495 euros en diversos colores.








