MADRE E HIJAS DE GALA

Los looks de Matilde de Bélgica y sus hijas en una noche especial para la familia: del vestido con paipáis japoneses al que puso de moda Meghan Markle


La reina de los belgas y su primogénita, Elisabeth, han cedido el protagonismo a la pequeña Eléonore, de 18 años, en su primer banquete con tiara, pero no han faltado anécdotas de estilo


El homenaje de la reina Matilde a los emperadores de Japón con su vestido de gala bordado© Getty Images
23 de junio de 2026 a las 21:32 CEST

Siguiendo la estela de los Orange, que la semana pasada recibieron al emperador Naruhito de Japón y la emperatriz Masako, los reyes de Bélgica han celebrado este martes, 23 de junio de 2026, un banquete de bienvenida en el Castillo Real de Laeken para el soberano nipón, culminando su primer día oficial de viaje sobre suelo belga. Dada la ocasión, las tres mujeres de la familia se han enfundado en sus mejores galas, aunque los ojos han estado puestos especialmente en la pequeña Eléonore, de 18 años, cuya aparición supone su primer acto luciendo una tiara. A su lado, la primogénita, Elisabeth, y su madre, la reina Matilde, nos han recordado que la sofisticación se hereda y, por supuesto, también se reinterpreta en manos de las nuevas generaciones. 

El homenaje de la reina Matilde a los emperadores de Japón con su vestido de gala bordado© Getty Images

El homenaje de la reina Matilde a los emperadores de Japón con su vestido de gala bordado

La princesa Elisabeth, heredera de la corona de Bélgica fue quien se encargó de darles a Naruhito y Masako de Japón la bienvenida a pie de pista nada más aterrizar su avión, marcando así su estreno en la recepción oficial de una visita de Estado. Posteriormente, los invitados se trasladaron al Palacio Real de Ciergnon, donde fueron recibidos por la Familia Real belga al completo. Allí, los reyes Felipe y Matilde, acompañados por sus cuatro hijos —Elisabeth (24 años), Gabriel (22), Emmanuel (20) y Eléonore (18)—, compartieron el fin de semana con ellos y ejercieron de anfitriones ofreciendo una cena privada. Y la primogénita no es la única que tendrá un rol estelar a lo largo del viaje, ya que, como decíamos, esta noche hará su debut vestida de gala con tiara, como hizo hace exactamente una semana la princesa Ariane de Países Bajos, hija mejor de los reyes Guillermo Alejandra y Máxima.

La reina Matilde, aunque radiante y muy elegante con un precioso diseño rosa empolvado, ha querido ceder el protagonismo, como es costumbre en estos casos, a sus hijas, sobre todo a la mejor, ya que se trataba de su debut con tiara. Es por ello que la mujer del rey Felipe de Bélgica ha optado por un diseño con sutil homenaje a sus invitados, pues sobre la zona del escote, de cuello a la caja y mangas tres cuartos tipo tulipán, se muestran unos bordados de paipáis típicos japoneses y flores de loto en lentejuelas. A pesar de la anécdota, no ha sido lo único que ha llamado la atención de su look. 

El homenaje de la reina Matilde a los emperadores de Japón con su vestido de gala bordado© Getty Images

Sobre su cabeza, la tiara de las Nueve Provincias, que fue un obsequio del gobierno belga a la princesa Astrid en 1926 con motivo de su enlace con el príncipe heredero Leopoldo. Elaborada en Amberes con diamantes congoleños y diseño art déco, sus once brillantes principales simbolizan las provincias de Bélgica, el Congo y la Casa Real. La joya se caracteriza por su estructura desmontable, perfeccionada en 1934 con nuevos arcos, lo que otorga a sus piezas una gran versatilidad para lucirse por separado en forma de diadema, collar, gargantilla o pulsera.

A partir de 1960, tras ser elegida por Fabiola de Mora y Aragón para el día de su boda con el rey Balduino, la pieza quedó establecida como una joya hereditaria de uso exclusivo para las reinas consortes de los belgas. Tras el ascenso al trono del rey Felipe, pasó a manos de la reina Matilde, quien en 2013 comenzó a utilizar únicamente su base geométrica para actos oficiales, hasta lucir por primera vez la versión completa en 2015, reservándola desde entonces para los retratos y visitas de Estado más importantes. Y hoy ha sido uno de esos días.

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La sobriedad de Elisabeth con un look azul marino que cede protagonismo a su hermana menor

Elisabeth, la hija mayor, ha apostado por la sobriedad eterna del azul marino, contrastando con las luminosas opciones de vestuario de su madre y de su hermana. Un modelo de cuello barco con mangas cortas ligeramente acampanadas, cintura ceñida y falda larga fluida, con el que la princesa heredera realza su maravillosa silueta sin recurrir a complementos excesivos, como cinturones, fajines o bandas. Con respecto a la tiara, se ha decantado por la tiara de laurel que su madre tantas veces ha usado

Fabricada por Hennel & Sons en 1912, esta impresionante alhaja de diamantes está compuesta por una "corona" de hojas de laurel salpicada de racimos de bayas de diamantes, muy al estilo de las diademas romanas de laurel que cobraron protagonismo tras la coronación de Napoleón en 1804 y se mantuvieron populares durante el siglo siguiente. Se desconoce la procedencia de la tiara, salvo que fue adquirida por la Asociación de la Nobleza Belga en 1999 para Jonkvrouw Mathilde d'Udekem d'Acoz con motivo de su matrimonio con el entonces príncipe heredero Felipe de Bélgica.

El toque final lo pone el Gran Cordón de la Orden del Crisantemo, la condecoración honorífica más alta y prestigiosa de Japón concedida por el Gobierno japonés.

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Eléonore de Bélgica, radiante en su debut con tiara: estrena el vestido largo con capa que adoran las royals

La benjamina del matrimonio real belga ha acertado con su elección, tan dulce como elegante y adecuada para su edad: un precioso vestido rosa pastel de cuello cisne y corte recto, ajustado a su figura y con una capa corta que reposa sobre el escote. En la parte posterior, presenta un delicado detalle de drapeado que simula la continuación de la capa.

Si su versión de color rojo te suena de algo, sin embargo, es porque se trata del modelo best seller de la firma Safiyaa, y todo gracias a la noche de marzo de 2020 en la que Meghan Markle, cuando aún sostenía compromisos en Reino Unido, desfiló la red carpet del mítico Royal Albert Hall enfundada en este mismo vestido. Por su parte, en 2023, la princesa Zeina de Jordania, extenista olímpica y mujer del príncipe Rashid bin Hassan, primo del rey Abdalá II, escogió para la boda de los príncipes Hussein y Rajwa de Jordania una variante en azul cielo del diseño.

En el último par de años, coincidiendo con su adolescencia, vemos más y más coincidencias y conexiones entre los looks de las tres mujeres de la familia real belga. En junio de 2023, la benjamina se calzó sus primeros tacones y hace apenas nueve meses se presentó en la jura de la Constitución de su hermana con un maquillaje muy marcado; a partir de entonces, la evolución se hizo evidente e imparable. Este mismo año, en abril, participó en su primera puesta de largo y solo han tenido que pasar un par de meses para volverla a ver vestida de gala, ¡esta vez con tiara! Y, por si fuera poco, es nueva.