La temporada taurina continúa dejando imágenes que trascienden el ruedo y este domingo 7 de junio una de las más comentadas tuvo como protagonista a Tana Rivera. La hija de Eugenia Martínez de Irujo acudió a Sanlúcar de Barrameda para acompañar a su novio, el torero Andrés Roca Rey, durante una nueva cita profesional y lo hizo con un look cargado de significado. Más allá de su evidente estética bohemia, el conjunto escondía un homenaje directo a su madre gracias a una de las piezas más representativas de la colección Felicità, la colaboración que la duquesa de Montoro ha lanzado junto a Antik Batik. Un look que además conecta con las raíces andaluzas de la familia, con la devoción que madre e hija comparten por la Virgen del Rocío y con una forma de entender la moda donde tradición y tendencia conviven con absoluta naturalidad.
La falda de Eugenia Martínez de Irujo que marcó todo el look
La gran protagonista del conjunto fue la falda Rita, perteneciente a la colección Felicità creada por Eugenia Martínez de Irujo para Antik Batik. Se trata de un diseño largo confeccionado en popelín de algodón, con cintura alta elástica, volumen generoso y una silueta acampanada que aporta movimiento y ligereza al caminar.
El modelo, en un favorecedor tono morado, incorpora frunces y volantes distribuidos por toda la pieza, además de una botonadura frontal ajustable que permite modificar ligeramente la abertura. Su estética recuerda inevitablemente a determinadas prendas tradicionales andaluzas y posee un aire muy rociero que resulta especialmente significativo en el caso de Tana Rivera.
Tanto ella como Eugenia Martínez de Irujo han mostrado en numerosas ocasiones su vinculación emocional con El Rocío y con las tradiciones andaluzas. Precisamente por eso, la elección de esta falda parece ir mucho más allá de una simple decisión estilística y se convierte en un auténtico guiño familiar.
La colección Felicità nació como una celebración de la alegría y de la creatividad de Eugenia. Sus pinturas florales sirvieron de inspiración para los bordados y motivos que recorren las diferentes prendas de la cápsula. El resultado es una propuesta luminosa, femenina y profundamente personal que encaja perfectamente con la personalidad de Tana Rivera.
El chaleco boho que confirma la tendencia estrella de 2026
La hija de Eugenia completó el estilismo con otro diseño de Antik Batik: el chaleco Zeniba, una pieza desarrollada junto a Cabana y convertida en uno de los ejemplos más representativos de la estética boho que domina las tendencias actuales.
Con una base en tono melocotón y profusos bordados florales en colores morados, verdes y rosados, el chaleco destaca por su riqueza artesanal y por su capacidad para transformar cualquier conjunto. Su silueta corta y abierta permite que la falda mantenga todo el protagonismo mientras aporta textura, color y personalidad al resultado final.
Para completar el look, Tana eligió unas sandalias de esparto con tiras en color nude, una elección coherente con el carácter relajado y veraniego del conjunto. También lució pendientes de aro dorados, una cadena con medallas y una cruz, además de un bolso de hombro que reforzaba el aire desenfadado y natural de la propuesta.
Por qué los chalecos bohemios vuelven a ser tendencia
Si hay una pieza que ha conquistado las pasarelas y el street style durante 2026, esa es el chaleco bohemio. Firmas como Alberta Ferretti o Isabel Marant han recuperado este clásico heredado de la estética hippie de los años sesenta y setenta, reinterpretándolo desde una perspectiva mucho más contemporánea.
Los nuevos chalecos boho se alejan de las versiones más folclóricas para convertirse en auténticas piezas de moda capaces de elevar estilismos sencillos. Bordados artesanales, aplicaciones decorativas, referencias tribales y tejidos naturales son algunas de las claves de una tendencia que encuentra en las faldas largas su mejor aliado.
Un estilo que conecta generaciones
El look de Tana Rivera resulta interesante porque refleja una herencia estética muy concreta. En él conviven el gusto bohemio de Eugenia Martínez de Irujo, la influencia andaluza que siempre ha acompañado a la familia Alba y ese punto romántico que inevitablemente recuerda a figuras tan icónicas como Carmen Ordóñez o Cayetana Fitz-James Stuart.
Mientras acompañaba a Andrés Roca Rey en una jornada importante para el torero peruano, Tana Rivera volvió a demostrar que algunas de sus mejores elecciones de estilo nacen precisamente de esa conexión con sus raíces.









