Penélope Cruz volvió a escribir su nombre con letras de oro en la historia del Festival de Cannes, esta vez como madrina del esperado debut de Los Javis en la competición oficial. La actriz madrileña se convirtió en el indiscutible centro de todas las miradas durante la presentación mundial de La bola negra, la nueva cinta de Javier Calvo y Javier Ambrossi en la que participan también el cantante Guitarricadelafuente, Miguel Bernardeau y la icónica Glenn Close. El resultado no pudo ser mejor para la delegación española, pues la proyección culminó con una histórica ovación de 20 minutos en el Grand Théâtre Lumière, y tras esto el equipo se fue a celebrar su triunfo en una after party para la que la ganadora del Oscar vistió, una vez más, de negro. Pero la cosa no queda allí: horas más tarde, esta mañana de viernes, ha confirmado su idilio con esta prenda eterna que puso de moda Coco Chanel hace un siglo y que ella, como embajadora de su casa, sigue llevando.
Los tres vestidos negros de Penélope Cruz para triunfar en Cannes
Ha llegado la hora de presentar el nuevo y esperado proyecto de Los Javis, con el que esperan arrasar en Cannes este fin de semana y obtener una nominación al Oscar en 2027. Es su cinta más ambiciosa hasta la fecha y el reparto acompaña esta premisa: Penélope, protagonista de La bola negra, no ha dudado en posar con los directores y guionistas en este emocionante debut tanto sobre la alfombra roja, que tuvo lugar la pasada noche, como esta mañana, en la rueda de prensa, y en ambas ocasiones ha optado por su amuleto de la suerte: el eterno vestido negro de Chanel.
Homenaje a Coco Chanel
El diseño que ha elegido Penélope para este encuentro con los periodistas y la crítica se extrae de la colección Crucero 2027 recién presentada a principios de este mes de mayo en la ciudad costera de Biarritz, concretamente en su mítico Casino que durante décadas en el siglo XX fue punto de encuentro para intelectuales, políticos y artistas prominentes, entre los que se encontraba, claro que sí, la diseñadora Coco Chanel. Porque fue allí, y no en París, que ella, en el año 1915, configuró la estructura real de su Maison de Couture. Como bien apunta Bruno Pavlovsky, presidente de Moda de Chanel, funcionó como su "primer laboratorio de Alta Costura". Entonces, tuvo su gran revelación: la ropa debía adaptarse al cuerpo de la mujer, y no a la inversa.
Los cuerpos se liberaron del corsé, los talles de las faldas bajaron hasta la cadera y los muslos y los vestidos se lucían holgados, como el de Penélope, quien parece una auténtica flapper girl de los años 20 con esta creación de cuello en 'V', tirantes gruesos, volantes en cascada sobre el bajo y un pañuelo con ribetes blancos de lo más chic atado a la cintura.
Ha completado el conjunto con un zapato de tacón d'Orsay con pulsera al tobillo que recuerda un estilo de zapatos de principios de aquella época, pero con los laterales recortados. Este par en particular, perteneciente a la colección Chanel Métiers d'Art 2026, combina blanco y negro y le da un giro a la típica puntera de Chanel con su forma de diamante.
Enmarcando el escote, un collar XXL de piedras negras que evocan las playas rocosas del País Vasco francés, madreperla y turquesas, a juego con su brazalete chunky. Para el look de belleza, se ha decantado por el maquillaje que ha consolidado su imagen de mujer mediterránea, sensual y sofisticada fuera de nuestras fronteras: mirada ahumada en tonos pardos, con eyeliner doble y mucha máscara de pestañas, piel bronceada y labios en un nude satinado con matices marrones que cohesiona toda la gama.
Su vestido-blazer en la after party
Para una alfombra roja de tal magnitud, la embajadora de Chanel reafirmó su inquebrantable idilio con la casa apostando por un vestido negro hecho a medida bajo la aguja de Matthieu Blazy. La intérprete desfiló por La Croisette envuelta en un sofisticado diseño de corte sirena que destacaba por un elegante escote asimétrico y unos sutiles adornos de plumas de marabú en el hombro y la cadera. Sin embargo, de cara a la fiesta posterior, en la que se dispusieron a celebrar aquella ovación de 20 minutos, se ha enfundado en un vestido-blazer ochentero muy favorecedor que se aleja de lo romántico y habla de una femme fatale que hace historia.
La madrileña sustituyó la delicadeza de su vestido de gala por la imagen más cañera y poderosa que transmite este modelo 'mini' en formato sastre, de blazer con hombreras hiperbólicas, solapas, forro de seda y un cinturón de piel con ojales metálicos que le da ese toque final más roquero, que sabemos que a Penélope le fascina.
Lo cierto es que ella es una de las embajadoras de Chanel que más arriesga con la moda y sabe transformar el clásico conjunto de chaqueta y falda (a veces 'mini') de tweed en algo completamente innovador, añadiendo eslabones y brazaletes chunky, un top corto más sensual o medias de rejilla. Esta era, precisamente, la estética insignia de Virginie Viard y no sorprende, por ello, que Penélope fuese una de sus musas durante su estancia en la dirección creativa de Chanel, cuando sirvió como sucesora de Karl Lagerfeld (quien adoraba a la actriz) tras la muerte del alemán en 2019.
Los complementos solo reforzaron este estilo vintage tan potente que demuestra que se puede ir de negro y causar gran impacto, pues la verdadera fuerza -y este es el trabajo de un buen diseñador- en ocasiones radica en las siluetas y los cortes de las prendas o los detalles que las adornan.
Además de la estructura marcada del vestido, que le hace una figura preciosa de reloj de arena a la actriz, los pendientes redondos y dorados, con sus piedras que destellaban al encontrarse con los focos, las pulseras de eslabones dorados y esos brillantes labios rojos le aportaron una presencia imbatible en esta velada de celebración.
El vestidazo con plumas en la alfombra roja de La bola negra
La noche anterior, como decíamos, lució en la alfombra roja un impresionante vestido negro con escote asimétrico, aplicaciones de plumas y abertura en el lateral de la falda. Otro modelo hecho a medida por Chanel que fue su mejor baza para triunfar en la ansiada proyección de La bola negra y, al mismo tiempo, para resaltar sus nuevas mechas rubias, de las que todos los expertos en estilismo y belleza están hablando ahora mismo.
Siguiendo la técnica del contouring, que distribuye los mechones claros en torno al rostro para suavizar las facciones, su peluquero consiguió darle muchísima luz a la piel y sensación de movimiento a la melena. Esto te vendrá de maravilla si, como a Penélope, te gustan los maquillajes fuertes, de ojos ahumados e intensos.














