La 79º edición del Festival de Cannes llega a su ineludible y emocionante final, y con ella, la resolución de uno de los certámenes más vibrantes de los últimos años. Todas las miradas están puestas esta noche sobre la alfombra roja del Grand Théâtre Lumière, donde el jurado está a punto de desvelar el palmarés de este 2026. Entre las grandes favoritas para alzarse con la codiciada Palma de Oro resuena con fuerza La bola negra, el ambicioso debut de Javier Calvo y Javier Ambrossi en la selección oficial. Como protagonista de la cinta y madrina de Los Javis en esta aventura cinematográfica, Penélope Cruz no podía defraudar en su última aparición. La actriz madrileña ha despedido el festival con un look que pasará directamente a los anales de la historia de la Croisette. Tras una semana en la que ha demostrado que el color negro es su máxima garantía de éxito estilístico, ha decidido elevar la apuesta dramática para la ceremonia de clausura.
Penélope Cruz rescata un vestidazo de Alta Costura de 2012 en Cannes
Si en sus tres apariciones previas confió en el poder de la monocromía oscura -desde aquel juvenil diseño de inspiración flapper de los años 20 para la rueda de prensa, pasando por el cañero vestido-blazer ochentero que lució en una after party, hasta llegar al sofisticado diseño de escote asimétrico y plumas de marabú de la premiere de La bola negra-, esta noche, para la ansiada ceremonia de clausura de la 79º edición del Festival de Cannes, ha decidido romper esa uniformidad introduciendo la deslumbrante luz del blanco en una auténtica obra maestra de la Alta Costura que firmó el libanés Georges Chakra hace casi 15 años.
La ganadora del Oscar ha acaparado todos y cada uno de los flashes enfundada en un espectacular diseño de escote palabra de honor que juega magistralmente con el contraste bicolor más propio de las creaciones de Chanel. El vestido, que abraza su figura antes de abrirse en una voluminosa falda negra y satinada con cola, destaca por un exquisito trabajo artesanal. Y es que el corpiño está completamente cuajado de aplicaciones de plumas blancas y negras. Este detalle se extiende también por el borde de una dramática sobrefalda asimétrica que envuelve sus caderas, aportando un extra de movimiento y textura, además deun innegable aire de realeza hollywoodiense que nos confirma, una vez más, por qué es nuestra intérprete más internacional.
Para complementar esta imponente silueta, la embajadora de Chanel ha tomado decisiones de belleza tan audaces como acertadas. Al dejar su escote y sus clavículas totalmente desnudos, ha dado oportunidad para brillar en todo su esplendor a unos formidables y voluminosos pendientes de diamantes con motivos florales que caen en cascada, a juego con un imponente anillo brillante en su mano derecha.
Para esta gran final, ha optado por el clasicismo más seductor en lo que a maquillaje respecta: unos potentes labios rojo pasión, perfectamente coordinados con su manicura, que contrastan a la perfección con su característico maquillaje de ojos ahumados, enmarcando la mirada. Su melena, peinada con raya a un lado y ondas sueltas y naturales, resaltan sus nuevas mechas rubias, que iluminan estratégicamente sus facciones.
Este majestuoso y teatral estilismo supone el broche de oro a una edición histórica para la delegación española. Si la abrumadora ovación de 20 minutos tras la proyección de La bola negra ya auguraba un éxito sin precedentes para el elenco -completado, entre otros, por Miguel Bernardeau, Guitarricadelafuente y Glenn Close-, el vestido elegido por Penélope esta noche ya es toda una declaración de intenciones.








