Cuando obtuvo el puesto de segunda finalista en Operación Triunfo, allá por 2017, Aitana no podía imaginar que se convertiría en una de las artistas más internacionales de nuestro país. La catalana puede presumir de una exitosa carrera en la que no deja de acumular reconocimientos, como el que obtenía hace unos días en la 38 edición de Premio Lo Nuestro, en Miami, donde se alzó con el galardón a Mejor EuroSong (Pop/Urbano) por su tema 6 de febrero.
Esta semana la cantante ha aterrizado en Milan Fashion Week, reafirmando también su estatus de icono de moda, como una de las invitadas al desfile de Fendi. Una presentación muy especial en la que la diseñadora Maria Grazia Chiuri ha debutado como directora creativa tras anunciar el pasado año que dejaba su trabajo en Dior. Junto a estrellas de la talla de Uma Thurman o Monica Bellucci, Aitana se ha sentado también en el front row para presenciar la colección Otoño/Invierno 2026-2027.
Lo ha hecho apostando una vez más por la que parece haberse convertido en una de sus chaquetas favoritas para el entretiempo. Y es que al igual que hizo a principios de febrero, cuando se reunió en Los Ángeles con algunos de los nominados a los Grammy, se ha decantado por una chaqueta de cuero negro para la ocasión.
Se trata de un diseño de piel de silueta cropped fit, con amplios bolsillos frontales y de cierta inspiración masculina —en la sección de hombre de Zara hemos fichado una igualita—. Una prenda que, aunque no ha pasado realmente de moda nunca, sí regresa con una fuerza especial esta primavera, dispuesta a sustituir al abrigo y aportar a nuestros conjuntos un toque más cañero.
Aitana ha decidido acompañar esta chaqueta de cuero de la manera más sencilla, pero sin duda acertada: con unos pantalones vaqueros en denim oscuro, que ha completado con unos zapatos de tacón con puntera cuadrada, así como con el icónico bolso Baguette de Fendi, con estampado de leopardo y en versión mini.
Un modelo que a principios de los 2000 se ganó la etiqueta de icónico gracias a Carrie Bradshaw en Sexo en Nueva York, en cuyo vestidor guardaba uno con lentejuelas moradas. Aquel diseño consiguió vender en su primer año más de 100.000 unidades y después se convirtió en el primer bolso en tener lista de espera en unos grandes almacenes.
Pero Aitana no ha sido la única española que se ha dejado caer por los desfiles italianos: también lo han hecho algunas de las prescriptoras de estilo más seguidas, con conjuntos en los que el color negro ha sido el protagonista.


















