Tras su paso por los Juegos Olímpicos de Invierno que se están celebrando en Milán, la monarca de los holandeses regresaba a Ámsterdam para comenzar este martes 17 de febrero con su agenda de compromisos oficiales. Para la primera jornada de trabajo apostó sobre seguro, recuperando un vestido marrón de estampado de cuadros que ha llevado hasta en seis ocasiones, de una de sus firmas favoritas: el sello belga Natan.
Mucho menos sobrio ha sido el conjunto que ha escogido este miércoles para inaugurar un nuevo teatro en la localidad de Hengelo, junto a la compañía KamaK, que trabaja con actores con discapacidad intelectual. Máxima de Países Bajos ha vuelto a demostrar que no solo es una experta en construir un armario cápsula sostenible —es una de las reinas europeas que más looks repite—, sino que también es una maestra de los conjuntos a todo color.
Mientras que en los vestidores de royals como Kate Middleton reinan habitualmente los tonos neutros, la esposa del rey Guillermo Alejandro ha demostrado que no tiene miedo a los colores vibrantes, a los estampados, y mucho menos, al tejido jacquard. Es este último, caracterizado por sus intrincados patrones tejidos directamente en la tela, el que ha protagonizado su último look.
La aristócrata de 54 años ha sorprendido con un conjunto de dos piezas formado por un top de discreto escote bañera y manga francesa, con un ligero volante tipo peplum, costuras marcadas y un fino cinturón. Un diseño satinado en amarillo, que ha combinado con una falda midi plisada del mismo estilo, pero en color azul noche.
No es la primera ocasión en la que Máxima de Países Bajos sorprende con este estilismo, pues de hecho, fue en 2018 cuando lo estrenó, durante la inauguración de las nuevas oficinas de las Loterías Benéficas holandesas. En aquel entonces, llegaron a calificarlo como uno de sus looks más arriesgados hasta la fecha. Y aunque en 2020 volvió a lucirlo, parece que fue aquella primera forma de combinarlo la que le ha servido de inspiración.
Exactamente como hace ocho años, ha conjuntado este dos piezas de la firma Natan con los mismos salones de ante y aquel turbante a juego que corona una vez más su recogido. Parece que el tiempo no pasa por la monarca, a la que le sienta igual de bien esta elección y que, además, ha incorporado también las mismas joyas de zafiro azul que llevó en 2018.









